En un despliegue que reafirma la política de seguridad y combate al crimen organizado en la región, las autoridades policiales procedieron a la destrucción de más de 2.900 kilos de estupefacientes en la localidad de Gobernador Virasoro.
La quema de estos cargamentos fue el resultado de un esfuerzo coordinado entre la Justicia Federal, la Fiscalía y las fuerzas de seguridad, tanto del ámbito federal como provincial. Esta articulación institucional es la que permitió que las investigaciones avancen desde el decomiso en las rutas o centros de acopio hasta su destrucción final, garantizando que la droga no regrese al circuito ilegal.
En total, se incineraron más de 2.900 kilogramos de sustancias ilegales. El procedimiento contó con la supervisión directa de magistrados y fiscales, junto al despliegue operativo de fuerzas federales y de la Policía de Corrientes.

Según informaron las autoridades, estas acciones buscan fortalecer la seguridad de todos los correntinos. Este procedimiento se inscribe en un plan sistemático para proteger a la comunidad, demostrando que la lucha contra el tráfico de drogas requiere tanto de inteligencia criminal como de la transparencia en la disposición final de lo incautado.
