Efectivos del Grupo de Intervención Rápida (GIR) acudieron a un llamado de emergencia y practicaron maniobras de reanimación a la menor mientras abrían paso hacia el Hospital Pediátrico. La niña logró reaccionar en el trayecto y ya se encuentra fuera de peligro.
En una mañana que pudo haber terminado en tragedia, el profesionalismo y la velocidad de reflejos de dos efectivos de la Policía de Corrientes permitieron salvar la vida de una niña de 8 años. El dramático episodio ocurrió ayer miércoles, alrededor de las 10, en el corazón del barrio Quilmes de esta Capital.
Todo comenzó cuando el sargento Guillermo Meza y el oficial auxiliar Darío Arturo Navarro García, integrantes del Grupo de Intervención Rápida (GIR), patrullaban la zona y recibieron una alerta urgente del Sistema Integral de Seguridad 911. El pedido de auxilio provenía de una vivienda ubicada por calle Juan Manuel de Rosas al 400, donde una menor se encontraba desvanecida y con graves dificultades para respirar.
Segundos cruciales
Al llegar al lugar, los uniformados se encontraron con una escena desgarradora: una madre desesperada pedía ayuda a gritos con su hija en brazos, manifestando que la pequeña no presentaba señales de vida. Sin perder un segundo, el Oficial Navarro García tomó a la niña e inició las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y primeros auxilios.
Mientras tanto, el Sargento Meza se puso al volante del patrullero y coordinó de forma inmediata con la base del 911 la apertura de un «cordón sanitario». Con sirenas abiertas y en una carrera contra el reloj, los efectivos emprendieron el traslado hacia el Hospital Pediátrico «Juan Pablo II».

Reacción y alivio
La pericia de los agentes dio frutos en pleno viaje. Tras las constantes maniobras de asistencia dentro del móvil, la menor logró reaccionar favorablemente. Aunque presentaba un cuadro de desorientación y mareos producto de la hipoxia sufrida, sus signos vitales se estabilizaron antes de ingresar a la guardia del centro de salud.
En el hospital, la niña fue recibida por el equipo médico de emergencia, donde quedó internada bajo observación para la realización de estudios de mayor complejidad que determinen el origen de su descompensación.
Horas más tarde, los familiares de la pequeña confirmaron que se encuentra fuera de peligro y agradecieron profundamente el accionar de Navarro García y Meza. Una vez más, la capacitación en primeros auxilios resultó ser la diferencia entre la vida y la muerte en el cumplimiento del deber policial.

