Lo que comenzó como un increíble siniestro vial, en el que un niño de 8 años que manejaba una moto chocó a otro de 5 en un pasillo del barrio Irupé, escaló a un hecho de extrema violencia cuando el padre de la víctima denunció el hecho y la madre del menor que manejaba la moto lo atacó a palazos luego de que la Justicia archivara el caso.
El origen del conflicto: un niño motociclista
La secuencia comenzó la semana pasada, cuando un niño de apenas 8 años insólitamente conducía una motocicleta y atropelló a un nene de 5. A raíz del fuerte impacto, el menor herido tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital tras sufrir diversos golpes y lesiones en la cabeza.
Frente a esta situación, el padre del niño de 5 años acudió a la Comisaría 21ª para radicar la denuncia. Según detalló en declaraciones radiales, su objetivo era claro: apuntar contra los adultos. «Yo quería denunciar a los padres porque entiendo que el delito no es del chico que manejaba la moto, sino de los padres que le entregan una moto a un menor de 8 años», explicó.
Falta de respuestas y causa archivada
A pesar de la gravedad del relato, la vía legal se topó con un freno inmediato. El denunciante contó que recibió una notificación del Juzgado de Familia N° 4 informándole que la causa pasaba a archivo debido a que consideraban que el accidente «no revistió gravedad».
La escalada de violencia
Lejos de terminar ahí, la situación sumó un nuevo y violento capítulo. Mientras el padre del niño atropellado regresaba de la escuela a bordo de su propia moto junto a sus dos hijos, fue emboscado en la calle.
Quien los interceptó fue la madre del nene de 8 años. Armada con un palo, la mujer arremetió a golpes contra ellos. «Me salió con un palo la mamá, me rompió toda la moto. Venía con mis dos chicos», relató el hombre.
El ataque generó pánico en los menores que presenciaban cómo destrozaban el vehículo de su padre, por lo que el damnificado tuvo que solicitar la intervención urgente de las fuerzas de seguridad en el lugar para frenar la agresión.

