El escenario de los combustibles en la capital correntina volvió a reconfigurarse esta semana. Tras la actualización impositiva aplicada a nivel nacional, que impactó en el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), las pizarras de las estaciones de servicio locales amanecieron con incrementos que consolidan el piso de la nafta súper por encima de los 2.000 pesos. Aunque el ajuste promedio nacional rondó el 1 por ciento, la dispersión de precios en la ciudad de Corrientes marca una realidad heterogénea según la bandera elegida por el consumidor.
Este movimiento en los precios responde a un delicado equilibrio entre el ajuste de los impuestos de ley y la presión de los costos internacionales del crudo. Sin embargo, para el bolsillo del conductor local, la noticia tiene un matiz particular: YPF ha confirmado que utilizará un «colchón» financiero para mantener estos valores congelados por los próximos 45 días, buscando ofrecer una ventana de previsibilidad en un contexto de alta sensibilidad inflacionaria.
A continuación, el detalle de los precios vigentes en los surtidores de la ciudad tras el último ajuste:
YPF
- Súper: 2.074 pesos
- Premium: 2.252 pesos
- Gasoil: 2.283 pesos
- Gasoil premium: 2.382 pesos
PUMA
- Súper: 2.053 pesos
- Premium: 2.379 pesos
- Gasoil: 2.334 pesos
- Premium: 2.481 pesos
SHELL
- Súper: 2.116 pesos
- Premium: 2.375 pesos
- Gasoil: 2.338 pesos
- Gasoil premium: 2.519 pesos
El análisis de estos valores arroja datos llamativos para el mercado local. Por un lado, la petrolera Puma se posiciona actualmente como la opción más económica para quienes cargan nafta súper, situándose incluso por debajo de la petrolera estatal. En la otra vereda, Shell se mantiene como la bandera con los valores más altos, especialmente en el segmento del gasoil premium, donde la diferencia con YPF supera los 130 pesos por litro.
Para una provincia como Corrientes, donde el costo del transporte y la logística impacta de forma directa en el precio final de los bienes de consumo, esta disparidad de precios no es un dato menor. La «tregua» de un mes y medio prometida por la petrolera de bandera será clave para observar si el resto de las competidoras decide seguir esa línea de estabilidad o si la brecha de precios continuará expandiéndose en las próximas semanas.

