En una madrugada teñida por el espanto, seis jóvenes fueron víctimas de una «cacería» por las calles de la ciudad. Celina Koler, madre de uno de los menores, relató los dramáticos momentos vividos cuando una mujer, a bordo de una camioneta, los emboscó y abrió fuego. «Mi hijo suplicaba por su vida», afirmó conmovida.
La tranquilidad habitual de la ciudad de Bella Vista se vio quebrantada el pasado sábado por un episodio de violencia extrema que, por milagro, no terminó en tragedia. Alrededor de las 4.30 de la mañana, un grupo de seis adolescentes de 16 años, que regresaba de una reunión, fue interceptado por un vehículo en la intersección de las calles Salta y Ayacucho.
Una emboscada nocturna
Según el crudo relato de Celina Koler en diálogo con Radio LT7, la caminata de regreso a casa se transformó en una escena de terror cuando un Jeep gris oscuro se les cruzó en el camino. Desde el interior del rodado, una mujer bajó el vidrio y, sin mediar palabra, comenzó a exhibirles un arma de fuego.
«Los chicos no podían creer lo que veían y salieron a correr en estampida», explicó la madre, detallando que la agresión no terminó allí. Lo que siguió fue calificado por los familiares como una auténtica «cacería»: la mujer persiguió a los menores durante aproximadamente ocho cuadras, realizando maniobras en contramano para no perderlos de vista.
Momentos de desesperación
La situación alcanzó su punto más crítico cuando, según la denuncia, la ocupante del Jeep efectuó disparos contra los adolescentes. En medio del pánico, el grupo decidió separarse para intentar despistar a la agresora. «A los dos últimos que alcanzó, les volvió a bajar el vidrio. Mi hijo estaba entre ellos y me contó que el otro chico le suplicaba: ‘Por favor, señora, le pido por mi vida’», relató Koler con angustia.
Tras el ataque, los jóvenes se refugiaron en la dependencia policial local para radicar la denuncia. Allí se encontraron con la sorpresa de que no habían sido las únicas víctimas de la noche: otro grupo de tres chicos que circulaba en bicicleta también habría sido blanco de los ataques de la misma mujer en una calle paralela.
Indignación y falta de detenciones
A pesar de la gravedad de las acusaciones y de la existencia de registros fílmicos de cámaras de seguridad que captaron las peligrosas maniobras del vehículo, hasta el momento no se han reportado detenciones.
La Unidad Fiscal de turno inició un legajo judicial bajo la carátula de «supuesto abuso de arma de fuego».
La indignación de las familias crece ante lo que consideran una parsimonia judicial. Celina Koler manifestó su asombro al señalar que, mientras los padres buscaban respuestas, la presunta agresora —quien sería una comerciante conocida en la zona— fue vista horas después disfrutando de la tarde. «El sábado la mujer estaba en la costanera, tejiendo tranquilamente, mientras nosotros intentábamos entender qué había pasado», sentenció la madre.
La investigación continúa su curso en la Comisaría Primera de Bella Vista, mientras los padres están a la espera del avance de las medidas procesales contra la sospechosa, ya plenamente identificada por los damnificados.
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