La Universidad Nacional del Nordeste (Unne) reafirmó su rol central en la región durante la ceremonia de asunción de Omar Larroza, quien tras ser reelecto por la Asamblea Universitaria el pasado 16 de junio, inició formalmente su segundo mandato hasta 2030.
El acto, celebrado en el aula magna Dr Raúl Alfonsín del Campus Resistencia, Chaco, tuvo un peso simbólico ineludible: la presencia en el estrado de los gobernadores de Corrientes, Juan Pablo Valdés, y de Chaco, Leandro Zdero dejó claro que la institución es hoy el territorio de encuentro estratégico para ambos gobiernos.
Ante la presencia del vicerrector, José Basterra, decanos, directores de facultades y referentes de los centros regionales, Larroza rubricó el acta de toma de posesión, comprometiéndose a conducir los destinos de la «Universidad del Sol» con un nuevo Plan Estratégico de Gobierno.
Este programa, diseñado durante la campaña y nutrido por la comunidad universitaria, pone el foco en la modernización tecnológica y la inteligencia artificial, sin descuidar el impacto social.
«Asumo hoy la inmensa responsabilidad de continuar conduciendo los destinos de nuestra querida universidad. Lo hago con humildad y convicción sobre el rol que nos toca jugar en este tiempo histórico», afirmó Larroza, quien apeló a un mensaje de gestión con sentido humano.
En el cierre, el Rector citó una máxima del Papa Francisco sobre la misión educativa: la necesidad de integrar «el saber de la cabeza, del corazón y de las manos» para formar no solo líderes de laboratorio, sino personas más humanas.
ROL POLÍTICO: CABECERA DE PLAYA REGIONAL ANTE NACIÓN

La foto de Larroza junto a Valdés y Zdero trasciende lo académico. En el actual escenario macroeconómico, donde las provincias deben agudizar el ingenio ante el recorte de fondos nacionales, la Unne se posiciona como el «tanque de ideas» (think tank) indispensable para ambos gobernadores.
La relación entre los mandatarios -cada vez más aceitada- busca sortear la parálisis de la obra pública nacional mediante la articulación técnica que provee la universidad. Durante el encuentro, quedó implícita la estrategia compartida: utilizar la masa crítica y la investigación aplicada de la Unne para blindar los proyectos de infraestructura y desarrollo productivo frente a una Nación que ha mostrado reticencias a financiar las demandas del interior.
Para la gestión de Juan Pablo Valdés, contar con una Unne alineada con sus objetivos de modernización y con un interlocutor fluido en Chaco no es un dato menor. Es la construcción de un bloque regional cohesionado que, en tiempos de ajuste, apuesta a la integración técnica y política para sostener sus propias agendas de crecimiento.

