En una amena conversación con EL LIBERTADOR la concejal capitalina, Gabriela Gauna, abordó la necesidad de actualizar -mediante un proyecto- el marco jurídico para garantizar el bienestar animal, proponiendo un cambio de paradigma que reconozca a los animales como seres sintientes.
El texto subraya la importancia de la innovación tecnológica y la articulación legislativa para modernizar la convivencia urbana. Finalmente, se menciona la creación de un registro de maltratadores como una herramienta clave para combatir la crueldad y visibilizar problemáticas sociales desatendidas.
A continuación, el desarrollo de la conversación:
Se está avanzando en la reglamentación de la ordenanza de videomultas en la Capital. ¿Qué impacto real se espera de esta normativa en el ordenamiento vial?
-Creo que se va a dar un quiebre no solo en lo vial, sino que servirá realmente con un fin preventivo. Actualmente, el Ejecutivo está avanzando en la reglamentación, lo que implica un trabajo coordinado entre las áreas de movilidad urbana, seguridad ciudadana -que tiene a su cargo el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM)-, modernización, sistemas, ambiente, tránsito y el tribunal de faltas. Es fundamental cumplir con la publicidad de los lugares donde estarán las cámaras para garantizar el derecho de defensa del ciudadano. La idea es que estas cámaras detecten infracciones: si uno cumple con las normas de convivencia, no tiene de qué preocuparse. Buscamos prevenir conductas como arrojar basura fuera de horario; si el vecino sabe que está siendo filmado, la lógica indica que dejará de hacerlo al saberse pasible de una sanción.
¿Cómo se integra esta tecnología con la infraestructura ya existente en la ciudad?
-Lo destacable es la innovación, ya que estas cámaras ya existen en los barrios y se les dará, de manera paulatina, un uso afín a la prevención. Estamos trabajando a la par entre el Legislativo y el Ejecutivo y, como toda implementación novedosa, estaremos atentos a modificar lo que sea necesario en el camino.
En un contexto económico complejo, la Coalición Cívica ha puesto el foco en la economía social. ¿Cuál es el balance del trabajo con los emprendedores?
-La economía del emprendedurismo sigue muy vigente. Llevamos seis años trabajando en capacitaciones en oficios que luego se vuelcan a las ferias mensuales en el parque Cambá Cuá. Siempre tenemos mucha afluencia de mujeres que buscan independencia económica. Hoy contamos con unos 70 feriantes fijos, pero hay una lista de espera mucho mayor, por lo que rotamos mes a mes para que todos tengan la oportunidad. La necesidad de un ingreso extra es clara: hace poco lanzamos un taller de decoración de eventos y el cupo se completó en menos de dos horas. Por eso brindamos ofertas gratuitas no solo en Capital, sino en diferentes barrios y en el Interior de la provincia.
Otro tema de agenda es el bienestar animal y el proyecto del registro de maltratadores. ¿Considera que la normativa actual quedó obsoleta?
-Totalmente. La Ley Sarmiento quedó muy desactualizada porque muchas situaciones que hoy vemos como maltrato no están contempladas. Cada municipio debe articular sus propias herramientas. En la gestión de Eduardo Tassano, junto a Hugo «Cuqui» Calvano, se inició el proyecto de erradicación de la tracción a sangre mediante la reconversión de los carreros. Sin embargo, hoy proliferan casos de zoofilia y maltratos que antes no se visibilizaban. El registro de maltratadores busca poner el foco sobre estas acciones y se complementará con nuestro Código de Convivencia, que es muy moderno.
¿Hacia dónde debe apuntar el cambio legislativo en materia animal, tanto a nivel municipal como provincial?
-El proyecto de Calvano a nivel provincial propone un cambio de paradigma en cómo entendemos jurídicamente a los animales: dejar de verlos como «cosas» para considerarlos «animales sintientes». Ese salto es el que nos permitirá darles la protección que hoy necesitan aquellos que no tienen voz.

