La sesión número 7 de la Cámara de Diputados de Corrientes, presidida por Eduardo Tassano, dejó una marca en el mapa productivo provincial. Por unanimidad, los legisladores aprobaron el proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación a una serie de inmuebles ubicados en la localidad de Ituzaingó, con el propósito de ampliar el parque industrial existente y potenciar la infraestructura portuaria de la ciudad. La iniciativa llega al recinto con media sanción del Senado y fue aprobada sobre tablas, en una señal de amplio consenso político.
EL ANTECEDENTE QUE LO EXPLICA TODO

La decisión no surge en el vacío. El Parque Industrial de Ituzaingó cuenta actualmente con 500 hectáreas operativas, una superficie que, según el diagnóstico oficial, resulta insuficiente para absorber la demanda de inversiones y el crecimiento proyectado para el sector forestal, que en los últimos años ha ganado centralidad en la economía correntina.
La Provincia cuenta con más de 500.000 hectáreas forestadas -principalmente pino y eucaliptus- y una cadena de valor que va desde la madera hasta el papel, el mueble y la construcción, pero que históricamente careció de infraestructura industrial y logística a la altura de su potencial.
LO QUE CAMBIA CON LA LEY
Con la sanción de esta norma, se incorporan más de 700 hectáreas al predio existente, llevando la superficie total del complejo a superar las 1.200 hectáreas. Pero el alcance de la iniciativa va más allá del dato territorial: el proyecto contempla la generación de 13.000 puestos de trabajo directos e indirectos, un salto exponencial en la capacidad exportadora de la provincia y el fortalecimiento del puerto de Ituzaingó como nodo logístico clave en el corredor internacional.
La ubicación del predio no es un detalle menor. Los inmuebles afectados se encuentran sobre la Ruta Nacional N° 12, definida en los propios fundamentos del proyecto como «el eje vial vertebrador de la Microrregión», que conecta los centros urbanos sobre el río Paraná, vincula con Paraguay y forma parte del corredor principal de integración del Mercosur.

En ese contexto, el puerto adquiere un valor estratégico de primer orden: los puertos gestionan más del 80 por ciento del transporte de mercancías mundial, y el de Ituzaingó aspira a convertirse en uno de los nodos logísticos que articulen el flujo comercial regional.
Las voces del recinto
El titular de la Cámara, Eduardo Tassano celebró la unanimidad del voto y subrayó el carácter transformador de la norma. «Es más que infraestructura y extensión de un predio. Es la posibilidad de transformar la riqueza natural de Corrientes en trabajo, inversión y oportunidades para los correntinos», afirmó. Y fue más lejos: «Exportar producción es importante, pero transformarla en desarrollo para cada correntino, con las inversiones previstas, es indispensable y verdaderamente trascendente».



Durante el debate hicieron uso de la palabra las diputadas Andrea María Giotta -presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales- y Ana Améndola, oriunda de Ituzaingó, quienes fundamentaron la constitucionalidad y el impacto local de la medida. También expusieron Edgar «Egui» Benítez y el ex intendente de Virasoro, Emiliano Fernández Recalde, quienes destacaron las potencialidades de la Provincia para convertirse en potencia forestal.
Completaron el debate los diputados Marlen Gaúna, Adriana Vidal Domínguez, Eduardo Hardoy, Ana Almirón, Ricardo «Caíto» Leconte, y Hugo Benítez. El cierre estuvo a cargo de Norberto Ast.
La apuesta estratégica
El objetivo final que subyace a toda la iniciativa es claro: posicionar a Corrientes como una gran potencia en la industria forestal a escala nacional e internacional. La ampliación del parque y la mejora del puerto son los dos pilares sobre los que se asienta esa ambición. Si la infraestructura prometida se concreta en los plazos previstos, Ituzaingó podría convertirse en el corazón logístico e industrial de una provincia que, por primera vez en su historia, parece decidida a industrializar su riqueza natural en lugar de exportarla como materia prima.

