El intendente Claudio Polich y la Cámara de la Construcción acordaron una hoja de ruta para modernizar la gestión municipal. El plan incluye reformas al Código de Planeamiento, el impulso de proyectos como Santa Catalina con financiamiento externo y la creación de una mesa de trabajo para destrabar finales de obra.
En un escenario marcado por la fuerte retracción de los recursos estatales, la ciudad de Corrientes busca reconfigurar su matriz de desarrollo urbano. Bajo la premisa de un «cambio de época», representantes de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) mantuvieron un encuentro clave con el intendente Claudio Polich y el secretario de Obras Públicas, Sebastián Gómez de la Fuente, con el fin de sentar las bases de una gestión orientada a la inversión privada.
La coyuntura no deja margen para el esquema tradicional: la caída abrupta de la coparticipación federal ha limitado severamente la capacidad de inversión del Estado.
Ante este panorama, tanto el Municipio como el sector empresarial coincidieron en que el motor de crecimiento deberá ser, de ahora en más, el capital privado.
REFORMAS ESTRUCTURALES
Y FIN DE LAS EXCEPCIONES
Uno de los puntos más firmes de la reunión fue la postura de Polich respecto a la normativa vigente.
El Jefe comunal expresó su rechazo a la política de otorgar excepciones para construir, proponiendo en su lugar una reforma profunda del Código de Planeamiento y Zonificación.
El objetivo es adaptar las reglas de juego a las necesidades actuales del inversor y facilitar el desarrollo sin caer en parches administrativos.
En términos de proyectos concretos, se analizó el potencial de Santa Catalina, visualizado ahora como un polo inmobiliario que dependa de la participación privada o el financiamiento internacional, alejándose del modelo de obra pública convencional.
Asimismo, se proyecta el desarrollo sobre la ruta 5 y la pavimentación de la avenida Centenario, supeditada esta última a resolver las ocupaciones en la zona de Eragia.
EN FOCO
La burocracia administrativa también estuvo en el centro del debate.
Se reveló un dato crítico: aproximadamente el 65 por ciento de los desarrollos inmobiliarios de la ciudad, incluyendo viviendas ejecutadas por el Invico, carecen de la aprobación final de obra.
Para revertir esta situación, se planteó la necesidad de una interrelación más ágil entre organismos como el Municipio, Catastro, el Icaa, Invico y Bomberos.
La meta es reducir tiempos y dinamizar los procesos que hoy actúan como un freno para el sector.
Como primer paso operativo, las partes acordaron la conformación de una mesa de trabajo multisectorial que funcionará como un ámbito permanente de coordinación y mejora continua.
El compromiso quedó sellado con fecha cierta: el próximo 15 de abril se llevará a cabo el primer encuentro oficial en la sede de Camarco.
Desde el sector empresarial valoraron la «visión ejecutiva» y el enfoque resolutivo de Polich, confiando en que este camino de trabajo conjunto consolidará una Municipalidad más ágil y alineada con las nuevas demandas del contexto económico.

