El gobernador Juan Pablo Valdés y el intendente Claudio Polich supervisaron el avance de la canalización y desagüe del Canal Fernández, una infraestructura estratégica que busca dar una solución definitiva a los históricos problemas de inundaciones que afectan al barrio Ponce y sus alrededores.
La intervención, ubicada a unos 10 kilómetros del centro y cercana a la Ruta Provincial N° 5, se encuentra actualmente en un 60 por ciento de ejecución. Según explicó el intendente Polich, este canal principal funcionará como el eje receptor de todo el sistema pluvial del sector, actuando como una suerte de «avenida» hacia la cual se conectarán posteriormente los desagües de las distintas calles del barrio.
UN DESPLIEGUE TÉCNICO
La magnitud del proyecto contempla un total de 1.800 metros de obra (1.400 metros de canalización y 400 de vinculación) y ha requerido el movimiento de más de 40.000 metros cúbicos de suelo en tiempo récord.


Esta obra hídrica es vital porque abarca más de cinco cuencas que solían colapsar durante las tormentas. El diseño técnico permitirá conducir el agua acumulada hacia el arroyo Pirayuí, para luego derivarla al Riachuelo y finalmente al río Paraná.
TRABAJO ARTICULADO
El gobernador Valdés destacó que esta es la cuarta obra de un plan integral diseñado en enero para enfrentar los fenómenos de lluvias intensas. «Venimos con una estrategia sólida para trabajar en los puntos críticos, sobre todo en aquellos que sufren cuando caen más de 100 milímetros», señaló el mandatario, quien resaltó la importancia de la planificación conjunta entre Provincia y Municipio para afrontar presupuestos que serían inalcanzables para la comuna de forma aislada.


Por su parte, Polich recordó el éxito de una intervención similar recientemente finalizada en el barrio San Ignacio, donde una lluvia de 96 milímetros en una hora no generó inundaciones, demostrando que este modelo de desagües funciona.
