Días atrás, una vecina del barrio Pirayuí presentó una denuncia policial tras filmar a un hombre abusando sexualmente de una perra, llamada Alita, en el patio de su vivienda. Tras la repercusión pública del video y el posterior rescate del animal, la mujer y su entorno comenzaron a recibir graves amenazas por parte de la familia del presunto atacante.
La denunciante relató que uno de los incidentes más violentos ocurrió el domingo pasado. Mientras los familiares del acusado consumían bebidas alcohólicas en la intersección de las calles Nápoles y Julio Verne, comenzaron a gritar improperios, arrojaron botellas contra su domicilio y golpearon violentamente la puerta.
Ante el ataque, se solicitó la intervención de la Comisaría 13º. “Me siento desprotegida por las amenazas que recibo y temo por mis hijos. Pido que la justicia actúe”, expresó la mujer con angustia.
Acciones legales y nuevos incidentes
La abogada animalista, Liliana Gómez, quien interviene en el caso junto a Ramona Ávalos como representante de la fundación Mis Huellas a Casa, brindó detalles sobre la escalada de violencia:
“El domingo 1 de marzo, mientras nos disponíamos a informar novedades a la familia multiespecie de Alita, el acusado y su hijo nos abordaron al bajar del vehículo. Estaban armados con cuchillos y botellas de vidrio, lanzando amenazas de muerte”.
Cabe destacar que ya el 27 de febrero la hija del investigado había amenazado a la familia denunciante. Debido a la gravedad de los hechos, se formalizaron nuevas denuncias y se notificó a la UFIC Nº 2, a cargo del fiscal Raúl Pasetto, para que tome medidas urgentes de protección.
Detalles del caso
La subsecretaria de Políticas Ambientales, Mercedes Mestres intervino a partir de una denuncia. “Una vecina del barrio Pirayuí denunció el maltrato a una de sus perras, que en realidad fue un abuso por parte de un vecino. En este caso la Municipalidad lo que hizo fue colaborar con esta causa”, señaló.

La funcionaria detalló que la presentación judicial fue impulsada por la doctora Liliana Gómez, quien se constituyó como querellante y solicitó el acompañamiento del área municipal de Bienestar Animal junto a la fundación Mis Huellas a Casa.
En ese marco, luego se concretó el rescate de los animales. “Se retiró a la perrita Alita, que fue la que sufrió el abuso, y también a su hermanita Laika, todo con el consentimiento de la dueña, no porque estuvieran en un mal ambiente, sino para evitar futuras situaciones como las que se habían sucedido”, indicó Mestres.
Asimismo, remarcó que el procedimiento se realizó con intervención de la Dirección General de Promoción, Derecho y Bienestar Animal municipal y profesionales veterinarios. “Los animales fueron examinados y derivados a lugares de tránsito, sacándolos del lugar para evitar futuras situaciones de maltrato o abuso a raíz del accionar de este vecino que vive en la zona”, afirmó.
Ante cualquier sospecha de maltrato animal los vecinos pueden denunciar las 24 horas a través de la línea gratuita 147, por MuniBot, en la comisaría más cercana o llamando al 911.

