La Municipalidad de la Ciudad de Corrientes (MCC) avanza con una estratégica obra de infraestructura pluvial en el barrio Villa Chiquita, orientada a transformar la realidad del sector. Los trabajos, que contemplan la instalación de más de 600 metros de cañerías en un trazado clave y demandarán un plazo estimado de ejecución de 60 días, se ejecutan con el propósito de mitigar el impacto de las intensas precipitaciones, prevenir inundaciones urbanas y adecuar la infraestructura de la zona para futuras intervenciones de urbanización que impulsa la gestión del intendente Claudio Polich.
La obra, que comenzó hace aproximadamente 15 días en la zona comprendida por la avenida Cazadores Correntinos y las calles Río Bermejo, Lamadrid, Obispo Niella y Las Heras, se encuadra dentro de los lineamientos estratégicos de la Municipalidad, donde la obra pública se expone como una respuesta directa y planificada ante las demandas históricas de las barriadas más postergadas.
El secretario de Obras Públicas, Sebastián Gómez de la Fuente, valoró la relevancia del proyecto al expresar que “en el barrio Villa Chiquita venimos llevando adelante una obra de desagüe pluvial”. El funcionario recalcó la envergadura de las tareas al sostener que “es un desagüe importante: son más de 600 metros de conductos que vienen a resolver un problema histórico de anegamiento en ese sector de la ciudad”.
DETALLES TÉCNICOS
El proyecto en ejecución posee una fisonomía de red y contempla la colocación de un total de 248 metros lineales de conductos de 0,8 metros de diámetro, sumados a 264 metros lineales de conductos de 0,6 metros y otros 160 metros lineales de cañerías de 0,4 metros. Para el correcto funcionamiento del sistema, se edificarán cinco cámaras de enlace y 12 sumideros estratégicos, además de realizarse el empalme con una cámara que ya se encuentra en funcionamiento sobre la avenida Cazadores Correntinos.
Precisamente, uno de los desafíos más complejos desde el punto de vista de la ingeniería urbana radica en la demolición y posterior reconstrucción de 20 metros lineales de pavimento sobre la avenida, paso indispensable para consolidar la conexión con la red general de la ciudad. El esquema de drenaje está diseñado para recolectar el agua de los puntos más deprimidos de la cuenca y transportarla hacia el conducto de la arteria principal, el cual vierte finalmente los caudales en el sistema Frondizi-Pirayuí.

PREVISIÓN ANTE EL FACTOR CLIMÁTICO
La decisión de acelerar estos trabajos obedece a un análisis de las contingencias ambientales que se proyectan. Los informes meteorológicos institucionales y los pronósticos estacionales de cara a la segunda mitad del año anticipan la influencia del fenómeno de El Niño. Dicho escenario suele estar estrechamente asociado a un régimen de precipitaciones marcadamente superiores a los valores normales y a una crecida sostenida de los principales cursos fluviales del NEA.
Con respecto a las expectativas de finalización y el marco meteorológico que rodea las decisiones ejecutivas, el Secretario de Obras Públicas indicó que “la idea es poder, en los próximos 60 días, terminar la obra”. En ese sentido, amplió el panorama de previsibilidad técnica del Municipio al recalcar que el proyecto “es parte de las intervenciones que venimos haciendo para mejorar lo que tiene que ver con el escurrimiento de agua de lluvia y preparándonos para todo lo que se prevé, que es el efecto de las lluvias en nuestra temporada alta; pero, fundamentalmente, por el impacto que el fenómeno de ‘El Niño’ o el posible ‘Súper Niño’ pueda llegar a tener en la ciudad”.

BENEFICIOS
La erradicación de las zanjas a cielo abierto en Villa Chiquita traerá aparejada una mejora de índole sanitaria, reduciendo focos de proliferación de vectores de enfermedades y optimizando la seguridad peatonal y vehicular.
Una vez soterrados los conductos pluviales, se tiene previsto avanzar en los frentes de cordón cuneta, consolidación de calzadas con ripio y la posterior pavimentación de todo el entramado barrial.
ALCANCE REAL DE LA INGENIERÍA URBANA
La gestión municipal liderada por Polich opta por un enfoque de transparencia respecto del verdadero alcance de las modificaciones estructurales en el territorio. En ese contexto, Gómez de la Fuente fue claro con respecto a las limitaciones físicas de las obras pluviales frente a eventos meteorológicos extremos, dado que definió el sentido del proyecto al argumentar que “fundamentalmente para el barrio Villa Chiquita, la obra resuelve un problema de un sector donde son varias las manzanas que se ven afectadas”.
No obstante, el titular de la cartera de Obras Públicas municipal buscó establecer expectativas realistas en la población: “Como siempre decimos, son obras de mitigación. Las obras de ingeniería de desagües pluviales resuelven problemas puntuales que ayudan a mitigar cualquier fenómeno atípico o extraordinario; pero, como siempre, no son soluciones definitivas ni tienen que ver con cuestiones mágicas”, puntualizó.
Respecto de los beneficios tangibles e inmediatos del nuevo tendido subterráneo, Gómez de la Fuente aclaró que los ductos “resuelven problemas puntuales de anegamiento y lo que hacen es mejorar el escurrimiento; es decir, evitan que los anegamientos se extiendan en el tiempo para que, una vez que baje el nivel del agua, la misma pueda escurrir”.

TRABAJO ARTICULADO
Según se indicó, las tareas en el barrio Villa Chiquita se integran a un esquema general de infraestructura que la MCC ejecuta en estrecha articulación con el Gobierno de la Provincia. Entre los antecedentes inmediatos de este plan se encuentra la interconexión de ductos en el sector este del barrio Ponce hacia el nuevo canal Fernández, el proyecto para los accesos del nuevo establecimiento escolar de dicha zona y las obras de desagües que se completan en el barrio Ignacio.
Para dar sustentabilidad en el tiempo a estas inversiones, la Municipalidad sumó recientemente bienes de capital específicos para el área de servicios públicos. “Arrancamos hace dos semanas con la conexión en el pluvial de la avenida Cazadores Correntinos y creemos que en los próximos 60 días vamos a estar terminando”, manifestó el Secretario de Obras Públicas. “Desde el inicio de la gestión venimos trabajando con la limpieza de diferentes canales y conductos”, añadió al respecto.


