La Prefectura Naval Argentina dio por concluido el operativo de búsqueda y rescate del tripulante Juan Carlos Gutiérrez, oriundo de Empedrado, Corrientes, desaparecido en el mar hace una semana tras caer desde el pesquero «Luca Mario» a unas 160 millas náuticas al este-noreste de Puerto Deseado, Santa Cruz. Después de más de 17.000 kilómetros cuadrados rastrillados y cerca de 2.700 millas náuticas recorridas por cinco embarcaciones, el marinero no fue encontrado.
Con el cierre del operativo SAR —identificado como caso N° 13/26— el caso pasa ahora al terreno administrativo y judicial. La Prefectura deberá reunir declaraciones, registros de navegación, datos meteorológicos, documentación de guardia y todo elemento vinculado con la caída al mar. La Fiscalía Federal de Caleta Olivia tendrá a su cargo definir el curso de la investigación.
Por qué se cerró la búsqueda
La decisión de dar por finalizado el operativo se enmarca en la normativa internacional que regula este tipo de procedimientos. El Convenio Internacional sobre Búsqueda y Salvamento Marítimos —incorporado al derecho argentino mediante la ley 22.445— establece que las operaciones deben continuar mientras exista una posibilidad razonable de rescatar sobrevivientes. Cuando esa posibilidad se agota, el coordinador puede dar por finalizada la búsqueda activa, liberar a las embarcaciones y pedir a los buques del área que mantengan vigilancia visual.
Ese fue exactamente el protocolo que siguió la Prefectura. Los dos últimos buques que permanecían en la zona —el «Ponte de Rande» y el propio «Luca Mario»— se retiraron del área una vez que la autoridad marítima dispuso el cierre. El «Luca Mario» puso proa a Mar del Plata, donde tiene previsto arribar en las próximas horas.
Lo que viene
El expediente que ahora instruirá la Fiscalía Federal de Caleta Olivia deberá determinar qué ocurrió exactamente la tarde del accidente, cómo se desarrolló la maniobra de pesca en condiciones de temporal y qué decisiones se tomaron a bordo. El Sindicato de Obreros Metalúrgicos Unidos (Somu) había denunciado públicamente que los capitanes ignoraron la recomendación de la Prefectura de ponerse a resguardo ante el mal tiempo, extremo que la investigación deberá confirmar o descartar.
Gutiérrez cayó al mar el martes pasado cuando se cortó la retenida de popa mientras se viraban las redes, con ráfagas de entre 25 y 40 nudos y olas de casi tres metros. Dos compañeros que cayeron junto a él lograron aferrarse a la red y fueron rescatados.

