Diego Arnaldo «Huevo» Peña, primo de Loan y uno de los testigos más esperados de la octava audiencia, dejó uno de los momentos más tensos del juicio cuando afirmó que nunca había estado en el naranjal donde desapareció el niño. La secretaría del tribunal lo desmintió en el acto con sus propias palabras.
«Huevo» Peña llegó a la zona al día siguiente de la desaparición, el 14 de junio de 2024, porque el 13 estaba trabajando en una obra en construcción en Goya junto a su suegro. Conoce bien el lugar: se crió en la casa de Catalina y sabe que desde allí no se ve el naranjal. «Hay un monte por la zona entre la vivienda de Catalina y la tranquera del naranjal. Hay un camino en donde pasa el monte por el medio, no se ve desde la casa», explicó ante la fiscalía.
Pero cuando afirmó que «jamás estuvo en el naranjal», la defensa pidió que se leyera su declaración de agosto de 2024. La secretaría leyó: «Si vos estás dentro de la tapera de Caballero, hay 200 metros de monte entre la tranquera y el naranjal; no se ve desde la casa. Y el naranjal hasta la casa de Catalina está a 700 metros». Y agregaba por entonces que «la paja en el lugar estaba alta y despejado en el camino del sendero, pero más tupido el monte de los costados». El testigo no tuvo más opción que confirmar esa declaración anterior.
Su testimonio también incluyó un dato sobre su hija, que tenía 7 años el día de la desaparición y estuvo en el naranjal. Según contó «Huevo», la niña le dijo que Benítez no le comentó nada sobre lo que le había pasado a Loan. Y reveló que la pequeña quedó muy afectada: «No quería que le pasara lo mismo», le dijo a su padre. «No quería comer», agregó él al tribunal.
Sobre la zona, fue categórico: «Nunca fue peligrosa la zona del naranjal y tampoco donde se encontró el botín». Y negó haber llevado a su hija al naranjal para participar de una reconstrucción del hecho.

