El bailarín y coreógrafo actuará hoy en el Teatro Oficial Juan de Vera, con funciones previstas desde las 21. La obra, protagonizada por diez artistas en escena, desarrolla una historia atravesada por el amor, la enfermedad, la memoria y la música, y fue escrita por el propio Piquín, quien, entrevistado por EL LIBERTADOR, explicó que el proyecto surgió a partir de su vínculo emocional con las canciones del mítico grupo de rock.
El bailarín y coreógrafo Hernán Piquín regresará al Nordeste argentino con «Me verás volver», el espectáculo inspirado en las canciones de Soda Stereo que viene desarrollando una extensa gira nacional y que llegó ayer al Complejo Cultural Guido Miranda y hoy llegará al Teatro Oficial Juan de Vera. Ambas funciones forman parte de una propuesta escénica integrada por diez artistas en escena, atravesada por una narrativa vinculada al amor, la enfermedad, la memoria y la música.
Entrevistado por EL LIBERTADOR, el reciente ganador del Martín Fierro a la Trayectoria Artística en la Danza explicó que el proyecto nació durante una conversación mantenida con su equipo mientras regresaban de una gira nacional. «Estábamos volviendo de una gira y en el autobús veníamos hablando de qué espectáculo hacer para el año siguiente. Tirando nombres apareció Soda Stereo», recordó el artista al describir el origen conceptual de la obra que actualmente recorre distintos escenarios del país.

Piquín señaló que la conexión con el universo musical de Soda Stereo tiene una raíz profundamente personal asociada a sus años de formación artística. «Soda Stereo es mi adolescencia. Es la música que yo escuchaba cuando iba al Teatro Colón a estudiar. Yo viajaba de madrugada escuchando esas canciones y por eso tienen un significado muy fuerte para mí», expresó al explicar cómo aquellas composiciones acompañaron distintos momentos de crecimiento profesional y emocional durante sus primeros años de estudio.
El bailarín sostuvo además que la elección de trabajar sobre las canciones de Soda Stereo implicó una experiencia emocional intensa, ya que el proyecto no surgió únicamente desde la admiración artística hacia una banda emblemática del rock argentino, sino también desde recuerdos personales ligados a una etapa determinante de su vida. «Cuando apareció el nombre de Soda en aquella charla durante la gira, inmediatamente me atravesó algo emocional. No fue solamente pensar en una banda exitosa, sino pensar en una parte muy importante de mi vida», afirmó.
LA HISTORIA
DETRÁS DE LA OBRA

Piquín contó que él mismo escribió la historia que estructura la obra y explicó que el relato surgió a partir de imaginar el encuentro casual entre dos personas durante un recital de Soda Stereo. «Son dos personas comunes y corrientes, seguramente como mucha gente que alguna vez fue a un recital de Soda. Ellos se conocen por un choque de cuerpos mientras bailaban. Después empiezan a verse, se enamoran y atraviesan distintas situaciones», describió sobre el eje narrativo que atraviesa el espectáculo.
La trama se desarrolla mediante distintas escenas acompañadas por clásicos de Soda Stereo y expone la evolución emocional de la relación entre los protagonistas, desde el enamoramiento inicial hasta la irrupción de la enfermedad en la vida de Ana, el personaje femenino central.
El coreógrafo remarcó que la selección musical fue uno de los procesos más complejos durante el armado del espectáculo debido a la amplitud y relevancia del repertorio de Soda Stereo. «Fue difícil elegir porque Soda tiene canciones hermosas. Muchas quedaron afuera y me dolió dejarlas, pero había que elegir las que realmente acompañaban lo que les estaba pasando a los personajes», señaló explicando que cada canción debía responder específicamente al desarrollo emocional de la historia.
Según indicó, cada escena fue construida con una lógica cercana al lenguaje cinematográfico y las canciones cumplen un rol narrativo esencial para guiar al público a través de las distintas emociones de los protagonistas.
La respuesta del público
Tras superar las cincuenta funciones, el bailarín aseguró que una de las mayores satisfacciones de «Me verás volver» es la respuesta emocional que genera en el público. «Ayer hicimos la función número 51 y la verdad es que casi todos terminan emocionados», contó. Según relató, numerosas personas se acercan después de cada presentación o se comunican a través de redes sociales para compartir experiencias personales vinculadas con la historia representada en escena.
El artista relató que muchas de esas devoluciones están relacionadas con situaciones familiares, pérdidas personales y experiencias afectivas similares a las que atraviesan los personajes de la obra. «La gente me escribe una semana después y me dice que todavía sigue pensando en la obra. Una mujer me contó que era exactamente su historia, solo que en su caso el que había fallecido era el marido», recordó.
Para Piquín, esa identificación confirma que la propuesta logró conectar con emociones universales y alcanzar uno de los objetivos centrales del proyecto artístico. «Eso me pone muy contento porque la gente lo toma como yo quería que lo tomara: con emoción y con amor», afirmó al evaluar la recepción que viene obteniendo el espectáculo desde el inicio de la gira nacional.
El bailarín también destacó que, pese a su extensa trayectoria profesional, continúa experimentando una fuerte emoción antes de cada función y considera que el respeto por el escenario es un aspecto esencial de la actividad artística. «Todavía me sigue pasando eso de sentir nervios antes de una función», confesó. Luego agregó: «Uno nunca tiene que perder el respeto por el escenario. El día que eso pase, creo que hay algo que deja de funcionar».

