Tras el violento episodio registrado en la ciudad de Bella Vista, donde un grupo de jóvenes denunció haber sido perseguido y atacado a tiros desde un automóvil, Nancy Luxen, la mujer de 70 años señalada como la autora de las agresiones, decidió romper el silencio a través de un extenso video en sus redes sociales.
En su declaración expuesta en Instagram bajo el título «Aquí expreso mi viedad», Luxen se mostró profundamente afectada por la repercusión pública del caso y las etiquetas que recibió tras el incidente. «Hoy estoy desesperada, angustiada y muy triste por las acusaciones falsas que circulan en el medio, diciendo que soy una pistolera», manifestó al inicio de su descargo, subrayando que su vida ha estado marcada por el esfuerzo de criar a sus hijos sola y trabajar incansablemente desde la humildad.
La mujer contextualizó su reacción como el resultado de décadas de inseguridad y hartazgo frente a los delitos en la zona. Según relató, lleva 40 años sufriendo asaltos y perjuicios por parte de delincuentes, recordando incluso un episodio de hace 35 años donde se enfrentó físicamente a tres hombres armados para proteger sus ahorros. Luxen detalló una larga lista de objetos robados a lo largo del tiempo, desde electrodomésticos hasta herramientas de trabajo, y aseguró que el arma con la que se la vio no es de fuego. «El arma con la que me defiendo es de juguete. Y hace explosiones. Era el único instrumento», afirmó, cuestionando la posibilidad de poseer armamento real cuando ni siquiera las fuerzas de seguridad tienen amparo para disparar,.
En relación a la noche del conflicto, Luxen explicó que actuó tras ser alertada de que personas intentaban saltar el portón de su casa a la madrugada. Durante su relato, exhibió el objeto de la polémica para desmentir la gravedad de las acusaciones de intento de homicidio. «Este es el arma homicida. Ni un papel agujerea. Pero sale chispita. Suena. Con este me están calificando que soy supuesta asesina por defenderme», sentenció con indignación, asegurando que no es racional calificar el hecho como un ataque criminal dadas las características del juguete. Para la mujer, su accionar fue una medida de autoprotección en un contexto donde se siente desamparada por la justicia y la policía,.
Luxen también dirigió duras críticas hacia los padres de los adolescentes involucrados y cuestionó la presencia de menores en la vía pública durante la madrugada. «Un niño de 13, 14, 15 años no puede estar en la calle a las 4:30 de la madrugada… ¿Cómo puede ser que los padres duerman tranquilos?», disparó, sugiriendo que existe una «mala conducción» por parte de los progenitores,. En este sentido, justificó su desconfianza hacia los jóvenes que denunciaron el hecho preguntándose retóricamente: «¿Yo puedo calificar como buenos chicos a las 4:30 de la mañana a estos menores encapuchados? ¿Cómo tengo que defenderme? Enséñenme».
Finalmente, la vecina de Bella Vista manifestó que se siente víctima de una difamación maliciosa que busca degradar su buen nombre a los 70 años,. Ante el avance de la causa judicial y los allanamientos realizados en su domicilio, Luxen pidió que se le realice una rinoscopía para demostrar que está sana y exigió que se actúe de la misma forma con los denunciantes para determinar bajo qué efectos se encontraban esa noche,. «El pueblo me tiene que defender porque estoy ayudando a conducirlo», concluyó, reafirmando que no se dejará vencer por lo que considera una construcción mediática para transformarla en un «monstruo».

