El Concejo Deliberante de la ciudad de Corrientes, debatió y aprobó este jueves -con modificaciones- la ordenanza que actualiza la unidad de multa municipal, un parámetro clave para la aplicación de sanciones previstas en el Código de Faltas capitalino. La iniciativa se trató durante la 17ª sesión ordinaria del período 2026, con la asistencia de 18 concejales.
De acuerdo con el texto aprobado, la nueva unidad de multa será equivalente al precio de venta al público de hasta un litro de nafta súper, según la cotización de YPF en la ciudad de Corrientes vigente al momento de cometerse la infracción. Además, se autorizó al Ejecutivo municipal a reglamentar un esquema de actualizaciones graduales y progresivas para la aplicación de este esquema.
Una herramienta para ordenar el tránsito
El eje central de la actualización, según se desprende de los considerandos de la ordenanza, es sostener la vigencia y el efecto disuasivo del sistema de sanciones frente al paso del tiempo y la inflación. El valor de la unidad de multa no se modificaba desde el 4 de septiembre de 2024, cuando había sido fijado mediante la Resolución 4.219/2024, es decir, hacía casi dos años.
Desde el Concejo remarcaron que la medida no incorpora nuevas infracciones al Código de Faltas: lo que se actualiza es exclusivamente el valor monetario de referencia sobre el que se calculan las sanciones ya existentes.

En ese sentido, se subrayó que las multas no tienen una finalidad recaudatoria, sino que constituyen una herramienta para promover el cumplimiento de las normas municipales, preservar la convivencia urbana y proteger el espacio público. «Simple, el que respeta las reglas y no bebe al conducir no tiene de qué preocuparse», señalaron con evidente lógica tras la sesión.
El planteo se inscribe en lo que autoridades municipales describen como una batalla cultural contra la irresponsabilidad vial. La dinámica es simple: una multa que no se actualiza pierde poder de disuasión con el correr de los meses, y deja de cumplir su función de desalentar comportamientos riesgosos en la vía pública.
Atar el valor de la unidad de multa al precio de un combustible de uso masivo, como la nafta súper, busca garantizar que la sanción mantenga un peso económico real y constante, independientemente de las variaciones inflacionarias.
Quiénes están alcanzados

Según se explicó desde el Concejo, la actualización apunta puntualmente a desalentar conductas que ponen en riesgo la seguridad vial. Bajo esa premisa, quienes circulan con la documentación en regla, respetan las normas de tránsito y no conducen bajo los efectos del alcohol no deberían verse alcanzados por estas sanciones.
De esta manera, el Municipio de la ciudad de Corrientes busca reforzar un esquema normativo que, sostienen, apunta menos a sancionar por sancionar y más a reordenar el tránsito y fortalecer la convivencia en el espacio público.

