Se cumplieron catorce días desde aquel jueves 25 de junio en que la vida de la joven Melanie Aldaz, de 19 años, dio un giro irreversible en la capital correntina.
A dos semanas del hecho que conmocionó a la provincia, las autoridades ajustaron el protocolo de búsqueda, centrando ahora los esfuerzos en la vigilancia costera y fluvial bajo la modalidad de avistaje.
Desde la Policía de Corrientes confirmaron a EL LIBERTADOR que, si bien el tiempo transcurrido es un factor crítico, el compromiso por localizar a la joven oriunda de Monte Caseros permanece vigente. En este sentido, efectivos de la Policía Rural y de Islas (Priar) continúan recorriendo las costas, atentos a cualquier indicio que las aguas del río Paraná puedan devolver.
Por su parte, la Prefectura Naval Argentina, institución con jurisdicción primaria sobre el cauce, informó que, tras los intensos rastrillajes iniciales con resultados negativos, se pasó a una fase de patrullaje jurisdiccional de rutina.
Según el protocolo establecido en coordinación con la Unidad Fiscal Nº 2, a cargo del doctor Raúl Alfredo Pasetto, las embarcaciones realizan tareas de observación constante durante sus recorridas habituales para informar de inmediato cualquier novedad.
La búsqueda se ha desplazado estratégicamente aguas abajo. Basándose en la experiencia de los especialistas y los registros históricos sobre la correntada del Paraná desde la zona del puente General Manuel Belgrano, los esfuerzos de monitoreo se desplegaron desde un primer momento aguas abajo hasta la localidad de Esquina.
Cabe recordar que la investigación se trasladó al ámbito fluvial luego de que se lograra establecer, mediante el análisis de cámaras de seguridad y el testimonio de personas presentes en la zona, que la joven se habría caído a las aguas desde la estructura interprovincial.
El reconocimiento oficial de las pertenencias y de la fisonomía de la joven en los videos por parte de sus familiares fue determinante para fijar esta línea de búsqueda.
Mientras el silencio del río marca el paso de los días, la familia de Melanie, que inicialmente mantuvo otras hipótesis con la esperanza de encontrarla con vida, aguarda hoy con profundo dolor un desenlace que les permita alcanzar la paz.
Las actuaciones judiciales continúan abiertas para esclarecer los pormenores del caso, bajo un marco de estricta reserva y respeto.

