Un operativo de control de rutina en Mocoretá detectó irregularidades en el transporte de hacienda bovina, lo que derivó en el secuestro preventivo de los animales y la aplicación de una multa de 5.000.000 pesos. El procedimiento se realizó durante una inspección vehicular en la que se verificaba el traslado de ganado.
El hecho ocurrió cuando se detuvo un camión que transportaba 50 vacas provenientes de Curuzú Cuatiá. De acuerdo con la documentación presentada, los animales debían contar con una marca única determinada. Sin embargo, durante la verificación se advirtieron diferencias en los diseños de las marcas.
A partir de esta situación, intervino el fiscal de turno, quien ordenó una revisión exhaustiva de la hacienda mediante el uso de manga. En paralelo, se iniciaron actuaciones administrativas por inconsistencias entre la documentación y la carga.
Como medida preventiva, se secuestraron los animales, el camión y la documentación de traslado.
Durante la inspección posterior, en la que participaron un médico veterinario, el consignatario y personal de Curuzú Cuatiá, se constató que la hacienda pertenecía a la firma declarada, aunque presentaba marcas adicionales no consignadas correctamente en la guía. Además, se detectó que dos vacas tenían marcas de compra que no figuraban en la documentación.
Tras la presentación de las guías originales de compra y la correspondiente rectificación administrativa, la situación documental fue regularizada luego de que se abonara la multa en la cuenta de la Jefatura de Policía. Una vez completados estos trámites, se aclararon los datos en la documentación y el transporte continuó viaje hacia su destino.
El procedimiento fue supervisado por el subcomisario Néstor Ratti Estoup, en el marco de los controles destinados a reforzar la trazabilidad y la legalidad en el movimiento de ganado en la provincia.
