El Gobierno de Corrientes, a través del Ministerio de Desarrollo Social, llevó a cabo el acto oficial de inicio del ciclo lectivo 2026 de los Centros de Desarrollo Infantil (CDI). El mismo fue encabezado por el ministro de Desarrollo Social, José Irigoyen y tuvo lugar este viernes por la mañana en el CDI “Mamita”, ubicado en el barrio Sur de la ciudad Capital.

La matrícula total de los Centros de Desarrollo Infantil en la provincia alcanza a unos 3.500 niños, comprendidos entre los 45 días y los 4 años de edad. Los CDI cumplen un rol clave en el cuidado, la contención y el desarrollo integral de niños en sus primeros años.
El ministro José Irigoyen, dio cuenta que el apoyo a los CDI, “representa una inversión para el futuro de la provincia”, porque “cada peso que se destina conlleva el esfuerzo de cada correntino”. Asimismo, señaló que, desde su cartera, “ya desde la primera infancia le brindamos a los chicos un espacio de cuidado, juegos y aprendizaje para su desarrollo cognitivo”.

Por otra parte, el funcionario manifestó su satisfacción de que la provincia se sume al Programa Federal de Primera Infancia, “un paso fundamental que nos permitirá continuar más cerca entre todos”.
MANUEL SANTAMARÍA
Tras ocho años al frente de la Dirección de Niñez y Familia, Manuel Santamaría se despidió de su cargo utilizando una metáfora sobre el trabajo de las abejas para reivindicar la labor docente y técnica. El funcionario señaló que, aunque a veces se cree que la única misión es «fabricar miel» (en alusión a las tareas operativas de cuidado y educación), lo verdaderamente trascendental es la «polinización» o el impacto invisible en la vida de los niños. «La humanidad puede vivir sin miel, pero no puede vivir sin flores», afirmó Santamaría, destacando que el fruto más valioso de la gestión es aquello que el niño recordará siendo adulto, como «aquel abrazo oportuno, de aquel beso, y de aquella palabra».

En su cierre, el director enfatizó que el propósito final de su equipo fue lograr que en la vida de las personas «haya vida que florezca», más allá de la asistencia diaria. Al concluir su mandato, agradeció el compromiso de sus colaboradores y expresó su satisfacción por los objetivos alcanzados durante casi una década de servicio. «Me voy con el deseo de no solamente haber hecho miel, sino de haber logrado que en el alma de cada uno de ustedes del que trabajó conmigo algo haya florecido», sentenció Santamaría en su última jornada oficial.

