En un nuevo golpe contra el robo de ganado en el interior provincial, efectivos de la Policía de Seguridad Rural y Ecológica de Curuzú Cuatiá desbarataron una presunta boca de expendio y faena clandestina. El operativo, que inicialmente buscaba rastros de abigeato, terminó con el secuestro de una importante cantidad de carne ovina y elementos de corte.
El procedimiento se llevó a cabo tras una serie de tareas investigativas que condujeron a los uniformados hacia una vivienda ubicada a la vera de la Ruta Nacional 119. Al ingresar al predio para realizar el allanamiento, los agentes se encontraron con un escenario que superó las sospechas iniciales: restos de corderos que habían sido faenados pocas horas antes, cueros ovinos frescos y un cuchillo con rastros de haber sido utilizado recientemente para el corte.
Al ser interrogado por las autoridades, el dueño de la propiedad no pudo presentar ninguna documentación que justificara la procedencia legítima de los animales ni los permisos sanitarios correspondientes para realizar la faena.
Ante la flagrancia del hecho y la falta de respuestas del sospechoso, el caso fue derivado de inmediato a las autoridades judiciales. Actualmente, la investigación se encuentra en manos de la Fiscalía Rural y Ambiental local, que dispuso el secuestro de la carne y los elementos probatorios, además de iniciar las actuaciones legales contra el propietario por presunta infracción a las leyes de abigeato y salud pública.

