La Policía de Corrientes busca intensamente al conductor de un Fiat Palio (gris oscuro o negro) que, tras protagonizar un siniestro vial durante la tarde del lunes, escapó dejando a un joven de 20 años agonizando en el asfalto, quien finalmente murió.
El hecho: Un impacto fatal y una huida cobarde
El lunes por la tarde, el barrio Nuestra Señora de la Asunción se convirtió en el escenario de una tragedia. Santino Tiziano Alcaraz, de 20 años, circulaba en su motocicleta Honda Twister 250 cc por la calle Cuba cuando, por causas que se investigan, colisionó contra un Fiat Palio entre las calles Sánchez de Bustamante y Paul Groussac.
Pese a que el joven llevaba el casco reglamentario, la violencia del choque fue tal que el elemento de seguridad se desprendió, provocando que Santino golpeara su cabeza directamente contra el suelo. Mientras el joven yacía herido de gravedad —heridas que luego le costarían la vida—, el conductor del auto decidió acelerar y desaparecer de la escena.
Confusión y búsqueda activa
En las primeras horas posteriores al siniestro, circularon versiones que indicaban que el Fiat Palio había sido abandonado a pocas cuadras. Sin embargo, las autoridades policiales desestimaron oficialmente esta información.
- Estado de la investigación: Se están relevando cámaras de seguridad públicas y privadas en la zona del barrio Fray José de la Quintana y alrededores.
- El sospechoso: El vehículo sigue siendo buscado intensamente y se solicita a cualquier vecino que haya presenciado la huida o visualizado un auto de estas características con daños recientes que aporte datos de manera anónima.
«Un gran compañero»: El dolor de su entorno
La muerte de Santino no solo dejó un vacío en su familia, sino también en su ámbito laboral. El joven trabajaba en una conocida empresa de venta de baterías de automóviles, desde donde emitieron un comunicado que conmovió a los correntinos: “Con profundo dolor lamentamos la partida de un gran compañero y ser humano. Su recuerdo vivirá siempre en nuestro equipo y en nuestros corazones”.

Las redes sociales se inundaron de mensajes de despedida y, sobre todo, de un pedido unánime: que el responsable se entregue. La carátula del caso, que inicialmente es de homicidio culposo, se ve agravada por el abandono de persona y la fuga del lugar del hecho.

