En el marco de las actividades por el Día Nacional de la Seguridad Vial (ver más página 5), el intendente capitalino, Claudio Polich, dialogó sobre los desafíos de la movilidad urbana, la inversión en tecnología y el persistente conflicto con Nación por el mantenimiento del Corredor Belgrano.
A continuación, los puntos principales de una ronda de prensa -en la cual participó EL LIBERTADOR– y estuvo centrada en la responsabilidad ciudadana y la equidad en el uso de los recursos públicos.
A continuación, el desarrollo de la conversación.
Intendente, en una jornada como hoy, ¿cuál es el mensaje central que se busca transmitir a los vecinos de Corrientes respecto a la convivencia en la vía pública?
-Lo fundamental es entender que muchas de las tragedias viales tienen que ver con la irresponsabilidad en la conducción y, por lo tanto, se pueden evitar. Estamos demandando una conducción cada vez más empática. Debemos proteger siempre al más débil en el tránsito: el peatón, el ciclista o el motociclista. Quien circula en un vehículo de mayor porte debe entender que la prioridad la tiene el más vulnerable, porque es quien paga las consecuencias directas ante cualquier incidente debido a su exposición. Esto es, ante todo, una cuestión de responsabilidad ciudadana para proteger la vida.
Para acompañar ese cambio cultural, el Municipio viene realizando anuncios en materia de recursos. ¿Cómo se traduce esto en equipamiento concreto?
-Así es. La concientización debe ir acompañada de inversión. Estamos incorporando mucha tecnología, pero también equipamiento físico para las áreas de servicio y fiscalización. Ya adquirimos 20 camionetas y próximamente sumaremos 25 motos y dos camiones nuevos. El objetivo es desempeñar mejor la tarea de control y ayudar a que tengamos una circulación mucho más ordenada dentro de la ciudad.
Respecto a la infraestructura, hay reclamos vigentes sobre el estado de algunas arterias. ¿Cuál es el plan de recuperación a futuro?
-La inversión en infraestructura es una necesidad constante porque todo lo que está en uso tiende a deteriorarse. Estamos resolviendo cuestiones pendientes y lo vamos a seguir haciendo. Sin embargo, hoy el foco no debe desviarse de lo que significa la seguridad vial y de puntos críticos que exceden la capacidad del Municipio, como es el caso del Corredor Belgrano.
Justamente sobre ese punto, el Director de Vialidad Nacional mencionó recientemente que el Corredor Belgrano no depende de Nación. ¿Qué opina de estas declaraciones?
-Me parece un contrasentido. Cualquiera que observe el tránsito en el puente sabe que esos camiones y colectivos buscan la vinculación entre la ruta 16 y la ruta 12. Esa conexión se da por la arteria principal de nuestra ciudad: las avenidas 3 de Abril e Independencia. Lo que planteamos, más allá de lo que diga la letra de la ley, es una cuestión de sentido común.
¿Por qué considera que el vecino de la Capital no debe hacerse cargo de ese tramo?
-No es justo ni razonable que el vecino de Corrientes, con sus impuestos, tenga que mantener una vía que sirve de vínculo entre dos rutas nacionales para el abastecimiento de todo el Mercosur. Estamos hablando de 2.500 camiones diarios que circulan desde San Pablo hasta Puerto Alegre y atraviesan el centro de nuestra ciudad. Esto genera un gasto enorme y un perjuicio evidente en nuestra infraestructura.
¿Cuál sería la solución técnica o administrativa que proponen desde el Municipio?
-Lo que sostenemos es que ese tramo debería estar incluido en la concesión de la ruta nacional o que la ciudad reciba una coparticipación de lo que se cobra en el peaje para poder mantener el bacheo, la semaforización y la señalización vertical y horizontal. No pedimos necesariamente hacerlo nosotros; lo que queremos es que ellos lo hagan o nos ayuden a mantener la red vial que este tráfico internacional destruye. Vamos a seguir buscando una solución en los ámbitos correspondientes, incluyendo la instancia del Juzgado Federal, porque la situación actual es insostenible.

