Dos policías que participaron de la búsqueda de Loan Danilo Peña declararon este martes en la décima audiencia del juicio y revelaron detalles sobre el accionar del ex comisario Walter Maciel que van más allá de la noche de la desaparición: según sus testimonios, Maciel impartía órdenes de vigilancia sobre el entorno del niño incluso antes del 13 de junio de 2024, y utilizaba amenazas para garantizar que sus subordinados las cumplieran.
«Nos iba a meter presos»
El sargento Mariano Hernán Duarte fue quien recibió el primer aviso telefónico sobre la desaparición de Loan, de parte de Victoria Caillava, y dio aviso a la Comisaría de 9 de Julio pese a ser su día franco. Pero el tramo más impactante de su declaración fue sobre las órdenes que Maciel impartía antes de que el niño desapareciera.
Según relató, el ex comisario les ordenaba fotografiar a los maestros y personal del colegio al que asistía Loan, recabar sus datos personales y enviarle los registros. «Nos hacía sacar fotos también de los operativos. Al hospital también. Nos hacía sacar con varias enfermeras. Nosotros íbamos, preguntábamos si había alguna novedad y nos sacábamos fotos con quienes atendieron», describió.
Para asegurarse el cumplimiento, Maciel apelaba a las amenazas: «Nos dijo que si no mandábamos en forma y tiempo las cosas, nos iba a meter presos». Cuando le preguntaron si ratificaba esos dichos, Duarte fue escueto: «Yo cumplía órdenes. Era el comisario, yo cumplía órdenes».
El botín, tres cadetes y una orden de Maciel
El sargento Hugo Daniel Alegre, el último testigo de la jornada, también fue una de los encargados de custodiar el botín que según la acusación fue plantado para desviar la investigación. Su relato sobre cómo llegó al lugar donde estaba el calzado del niño suma otro elemento a la figura de Maciel como organizador de la escena.
«No sé quién lo encontró. Cuando llego al lugar había tres cadetes cuidándolo. Estaba también Maciel, que me ordenó que me quedara cuidando el lugar con otro compañero», relató. Alegre describió que el botín estaba semienterrado, que tomó dos fotos —una del calzado y otra del lugar— y que una perito lo levantó cerca de una hora y media después.
Sobre las fotografías del colegio, Alegre confirmó lo dicho por Duarte: «Se hacían fotografías, pero no con el personal. Las imágenes se las pasábamos a Maciel».

