El fiscal Gustavo Roubineau confirmó que la joven de 24 años se retractó de sus dichos al ser entrevistada. El Ministerio Público Fiscal dispondrá el cierre del legajo y el inicio de tratamiento psiquiátrico para la involucrada.
Jennifer, la joven de 24 años que movilizó a la opinión pública asegurando que su hijo recién nacido había desaparecido de un centro de salud de la ciudad de Corrientes, admitió finalmente ante las autoridades judiciales que nunca estuvo embarazada.
Así, lo que comenzó como una denuncia desgarradora que puso bajo la lupa al Hospital Materno Neonatal «Eloísa Torrent de Vidal», días atrás, terminó por desmoronarse tras la rápida y eficaz intervención de la Justicia correntina.
El caso, que se encontraba bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Investigación Concreta (UFIC) Nº 6, a cargo del doctor Gustavo Roubineau, dio un vuelco definitivo en las últimas horas. La mujer se retractó de sus acusaciones luego de que una serie de pericias técnicas y médicas contradijeran punto por punto su relato inicial.
Un relato sin sustento médico ni registral
La denuncia original sostenía que un bebé nacido prematuro el pasado 11 de marzo había fallecido el 18 de julio y que, posteriormente, el hospital se había negado a entregarle el cuerpo o lo «había perdido». Sin embargo, los estudios forenses realizados a Jennifer en el Instituto Médico Forense determinaron de manera concluyente que no presentaba cicatrices ni indicios biológicos de haber transitado un embarazo reciente o un parto.
A esto se sumó la ausencia total de registros: no existen actas de nacimiento, ingresos de internación ni constancias de visitas diarias que la mujer alegaba realizar. Incluso, el sistema de cámaras de seguridad del hospital Vidal nunca captó su presencia en las fechas señaladas.
La prueba del engaño digital
Uno de los puntos clave que precipitó el desenlace fue el peritaje sobre las redes sociales de la denunciante. Jennifer había publicado fotos de un supuesto bebé en una incubadora, pero un rastreo digital determinó que las imágenes pertenecían a un prematuro de otro país y habían sido tomadas hace dos años. Además, la aparatología que se observaba en las fotografías no coincidía con la utilizada en el hospital denunciado.
Pasos a seguir: salud mental y cierre legal
Tras ser confrontada con estas evidencias, la joven reconoció que el hecho nunca existió. Ante esta situación, el fiscal Roubineau adelantó que procederá a cerrar el legajo de investigación fiscal (LIF) que se había iniciado contra la institución sanitaria.
No obstante, la Justicia no dará por terminado el proceso sin antes garantizar la asistencia psicológica y psiquiátrica para la mujer y su grupo familiar. Según confirmaron fuentes judiciales, Jennifer accedió a someterse a las evaluaciones y al tratamiento que los profesionales indiquen, buscando comprender el trasfondo de una fabulación que mantuvo en vilo a toda la provincia.

