Por Noelia Irene Barrios
EL LIBERTADOR
Hoy, en Argentina, se celebra el Día del Periodista. La fecha, establecida en 1938, hace honor a la publicación de la Gazeta de Buenos Ayres, primer periódico patrio, creado por el prócer Mariano Moreno. Es una jornada especial en la que se reconoce el valor de una profesión que resulta vital para el sostenimiento del orden democrático y también para honrar la memoria de quienes ejercieron desde entonces la tarea de informar. Ese fue el caso de Ramón Félix Beaudot, el fraile español que fundó La Verdad sin Rodeos, la primera publicación periodística de la provincia de Corrientes.
Los datos sobre la biografía de este personaje previo a su llegada a Argentina son escasos. La Real Academia de la Historia Hispánica describe su vida de esta manera: «Sacerdote agustino, fue un apóstata que estuvo recluido en las prisiones de la Inquisición en Sevilla. Se le desterró a las islas Malvinas (Atlántico Sur) y pasó más tarde a Buenos Aires y Montevideo, desde donde combatió por el rey de España en el ejército de Vigodet frente a los invasores ingleses».
Con su llegada a Buenos Aires comenzó también su intensa labor como periodista. «Se estableció en Buenos Aires durante la gobernación de Bernardino Rivadavia y fundó el periódico Defensor de la Patria (1824), de marcada vertiente federal, lo que motivó su expatriación. Desde su labor periodística atacó la figura de Fernando VII y defendió la constitución española», describe la Academia.
ORÍGENES
DE UNA SAGA
En febrero de 1928, fundó La Verdad sin Rodeos, primero en Buenos Aires como una publicación bimensual desde la que se ocupó de escribir en contra de los gobernadores Martín Rodríguez, Bernardino Rivadavia y varios funcionarios unitarios. Por ese motivo, los historiadores mencionan que fue llevado ante la Justicia y condenado a pasar varios días en prisión. Ese fue el inicio de otro periplo de viajes en los que pasó, primero por Córdoba y luego por Santa Fe, llevando con él, su periódico para atacar a los funcionarios públicos.
Así llegó a Corrientes, donde para 1828 comenzó a publicar la versión local del periódico a través de la imprenta que dos años antes había traído a la provincia el entonces gobernador Pedro Ferré. Sobre esto, en el artículo De la imprenta al streaming, la historia de los medios de comunicación correntinos, publicado en el libro Corrientes en el siglo XX, se explica: «Era una pequeña prensa, con tipos españoles, cajas y demás implementos indispensables con lo que se fue armando la Imprenta del Estado». En cuanto al sacerdote periodista, se menciona que siguió empleando su periódico de manera combativa contra los unitarios. «La publicación cuestionaba de manera muy dura a la corriente unitaria y, sobre todo, a Bernardino Rivadavia», señala el artículo.
Manuel Florencio Mantilla también hace una referencia a este primer periódico correntino y con una fuerte crítica a su fundador. En Bibliografía periodística de la provincia de Corrientes del año 1887 escribió: «La Verdad sin Rodeos salía dos veces por mes, en folio pequeño, sin día fijo, mal impreso, en papel de hilo y regularmente corregido. Era órgano exclusivo de Beaudot, y órgano de insulto y de desvergüenza. En sus páginas no se encuentra nada útil como doctrina, ni como hecho histórico, ni como trabajo literario; revelan sí, a su redactor como un hombre de cabeza enferma y de profunda inmoralidad».
Con más reproches que halagos, este fraile combativo fue, tal vez sin proponérselo, el pionero del periodismo en la provincia. Algo que no se puede dejar de reconocer. La verdad sin Rodeos salió hasta noviembre de 1829 y Beaudot se radicó en Corrientes hasta su muerte.





