El mapa político del Nordeste Argentino (NEA) vuelve a ponerse bajo el radar nacional con el desembarco de Mauricio Macri en Resistencia, Chaco. No se trata de una visita protocolar más, sino del relanzamiento de una hoja de ruta que busca devolverle al PRO su identidad de «gestión y previsibilidad» en un momento donde la política argentina oscila entre la disrupción y la incertidumbre.
La diputada correntina y referente local del PRO, Lorenza Lazaroff fue una de las voces que con mayor claridad definió la expectativa que genera este arribo. Según la legisladora, el mensaje que Macri trae a la región es una continuidad del que ya planteó en Parque Norte: la necesidad de capitalizar lo aprendido para no «empezar de cero» cada cuatro años. “Es un ex presidente, tiene experiencia y orden; lo que necesitamos es aprender de lo hecho, corregir lo que haya que corregir, pero sostener un rumbo”, señaló Lazaroff en diálogo con EL LIBERTADOR.
Para la dirigencia local, el rol de Macri en esta etapa es el de un mentor estratégico. Lazaroff subrayó que el objetivo primordial es ayudar a construir liderazgos nuevos con «vocación de futuro», haciendo un especial énfasis en la integración de la juventud. “No es sólo juventud, sino también experiencia para no volver al pasado. Nuestro límite es el populismo”, advirtió con firmeza.
ESCUCHAR PARA FORTALECER
El «raid» de Macri por el Chaco tiene una misión táctica: fortalecer el partido a través de la cercanía. Según detalló Lazaroff, la agenda del líder del PRO prioriza el diálogo directo con los distintos sectores de la sociedad para «escuchar de primera mano las realidades de cada localidad». En este esquema, los referentes correntinos no serán meros espectadores: tendrán un rol activo acompañando la agenda y consolidando el trabajo territorial en una de las zonas donde el sello amarillo busca recuperar protagonismo propio.
IDENTIDAD O FUSIÓN
La visita de Mauricio Macri se da en un contexto nacional de alta complejidad para el partido que fundó. Mientras La Libertad Avanza (LLA) de Javier Milei continúa absorbiendo gran parte del electorado duro de centroderecha, el PRO se debate entre ser el «brazo ejecutor y responsable» del Gobierno nacional o mantener una distancia crítica que le permita sobrevivir como marca independiente.

La consigna de Macri de «no empezar de cero» es, en parte, un mensaje cifrado hacia la Casa Rosada: el apoyo al rumbo económico es total, pero la gestión requiere una pericia técnica y política que el PRO asegura tener y que el esquema libertario, en ocasiones, todavía está por demostrar.
LA AVANZADA EN CORRIENTES
Como antesala del arribo de Macri, la presencia en Corrientes de figuras de su círculo íntimo ratifica la importancia que el ex mandatario le otorga al distrito. Fernando de Andreis, su hombre de máxima confianza y pieza clave en la toma de decisiones, lidera la comitiva que calibra los detalles de la agenda regional.


Junto a él se encuentra el ex senador Humberto Schiavoni, un conocedor profundo de la arquitectura política del NEA y nexo histórico entre la dirigencia porteña y las bases litoraleñas. La permanencia de ambos en la Capital correntina sugiere que, más allá de la actividad en Chaco, se están tejiendo acuerdos territoriales que apuntan a solidificar la alianza con el oficialismo local y garantizar la cohesión del PRO provincial de cara a 2027.

