Inspectores advierten sobre la falta de apego a normas y las agresiones que sufren los agentes de tránsito. El Municipio refuerza operativos en puntos críticos para reducir la siniestralidad, que tiene a motociclistas como protagonistas.
04-POLITICA-1La Municipalidad de la ciudad de Corrientes continúa profundizando su plan de seguridad vial con un objetivo central: prevenir accidentes y ordenar el espacio público.
En una jornada marcada por un amplio despliegue en el casco céntrico, las autoridades locales ratificaron la firmeza de los controles que, solo en la última semana, derivaron en el secuestro de 80 motocicletas.
El inspector general de la Dirección de Tránsito, Leandro Zabala, brindó detalles a EL LIBERTADOR sobre la naturaleza de estas intervenciones, aclarando que más allá de operativos masivos, se realizan controles constantes para garantizar que las unidades estén perfectamente señalizadas en los lugares que corresponden.
Zabala, quien está al frente del programa Estacionamientos Limpios en el microcentro, enfatizó en que no se permite la permanencia de rodados en lugares prohibidos como veredas, plazas o espacios verdes.
«Si aparece el dueño y tiene toda la documentación, se le labra el acta y se retira; de no tener la documentación requerida o ante la falta de chapa patente, se procede a la demora del vehículo», explicó el inspector.
Esta rigurosidad responde a una alarmante estadística: los motociclistas están involucrados en el 70 por ciento de los siniestros viales de la ciudad.
IMPRONTA
La gestión del intendente Claudio Polich ha puesto el foco en la exigencia del uso de casco, espejos retrovisores y documentación al día.
Sin embargo, el panorama en las calles revela una resistencia cultural preocupante. Zabala lamentó que «muchísima gente no acata el ordenamiento del tránsito», señalando que el respeto mutuo es la base para «vivir en comunidad».
El escenario se vuelve más complejo durante los fines de semana. Según el inspector, en esos días es frecuente detectar conductores bajo efectos del alcohol o grupos que realizan desmanes en la vía pública.
Esta falta de apego a las normas suele escalar hacia la violencia: Zabala denunció que los agentes de tránsito sufren agresiones verbales y físicas diariamente por parte de ciudadanos que intentan solucionar sus problemas individuales sin pensar en el prójimo.
Concientización en ascenso
Pese a los conflictos, desde la Subsecretaría de Tránsito y Seguridad Vial observan señales de cambio. Su titular, Juan Acinas, precisó que mediante estas tareas preventivas «los vecinos están tomando conciencia de que tanto el conductor como el acompañante deben llevar casco».
Los operativos, que promedian entre 30 y 40 secuestros por intervención, se mantendrán de forma itinerante en toda la Capital y en diferentes franjas horarias. La directiva oficial es clara: intensificar al máximo los controles para revertir las cifras de siniestralidad y recuperar el orden en el espacio público que, como bien recordó Zabala, pertenece a todos los correntinos.

