El gobernador Juan Pablo Valdés encabezó este jueves el tradicional Tedeum en la Iglesia de La Merced, en el marco de las celebraciones por el 9 de Julio. El mandatario asistió acompañado por su esposa, Gisele Agostini, junto a una comitiva que incluyó a ministros, autoridades municipales, miembros de las Fuerzas Armadas y excombatientes de Malvinas.


La ceremonia, presidida por el arzobispo de Corrientes, monseñor Adolfo Larregain, trascendió lo protocolar para convertirse en un potente recordatorio sobre las bases que sostienen a la Nación. Durante su homilía, Larregain fue enfático al señalar que la construcción de la patria no depende exclusivamente de indicadores económicos, reformas legales o pactos políticos; si bien reconoció su importancia, resaltó que una nación encuentra su verdadera fortaleza en el crecimiento de la confianza y la protección de la dignidad de cada ciudadano.


Uno de los puntos más destacados de la jornada fue el llamado del arzobispo a mirar más allá de los números y las planillas técnicas. Larregain instó a los presentes a no perder de vista la realidad cotidiana, advirtiendo que «detrás de las estadísticas hay rostros concretos». En su mensaje, personificó las urgencias sociales en las familias que luchan día a día, los jóvenes que reclaman oportunidades, los ancianos que temen al olvido y los trabajadores que se esfuerzan por sostener la dignidad de sus hogares.
Fotos Luis Gurdiel

