Un dato estadístico revelado por un empresario gastronómico de la Costanera Sur volvió a poner el foco sobre un fenómeno que crece silenciosamente en la noche correntina: la creciente presencia femenina entre las personas con acceso restringido a los boliches de la ciudad.
El propietario de uno de los locales bailables más concurridos de la zona, Yuri Kordylas, confirmó en diálogo exclusivo con el programa radial Corrientes en el Aire que, sobre un total de 50 personas incluidas en la denominada «lista negra» de su establecimiento, 35 son mujeres y apenas 15 son varones.
«Nosotros en nuestra ‘lista negra’ tenemos más mujeres que hombres, un 65 por ciento mujeres», afirmó el empresario, visiblemente sorprendido por sus propios números. Consultado sobre la magnitud de la cifra, no dudó en calificarla como «increíble».
El dato se conoce en un contexto especialmente sensible para el sector, luego de que una joven terminara internada en la unidad de terapia intensiva del hospital Escuela General San Martín, tras ser brutalmente atacada por un grupo de tres mujeres a la salida de un boliche ubicado en la misma zona costera. El violento episodio, que además derivó en un grave siniestro vial cuando la víctima intentaba regresar a su casa, generó conmoción en la comunidad y obligó a los establecimientos nocturnos a reforzar sus controles de acceso.
Ante la consulta periodística sobre un posible cambio de conducta en las asistentes a su local, Kordylas fue claro: «No violentas al nivel de lo del sábado, pero sí maleducadas; vienen muy borrachas, cosa que no permitimos en los bares», explicó para diferenciar el descontrol etílico de los hechos de violencia física.
El empresario también detalló cómo funciona el sistema de control en su establecimiento. Según indicó, la elaboración de la ‘lista negra’ responde a incidentes previos registrados dentro o en las inmediaciones del local, y busca anticiparse a situaciones de riesgo antes de que las personas ingresen al evento. La medida se suma a un endurecimiento generalizado de los criterios de admisión que varios boliches de la Capital correntina vienen aplicando en las últimas semanas, en sintonía con los compromisos asumidos públicamente por otros establecimientos de la zona tras hechos similares de violencia.
Los números difundidos por Kordylas llaman la atención en un escenario en el que, tradicionalmente, los relevamientos sobre violencia en la vida nocturna suelen poner el acento en las conductas masculinas. La proporción inversa que exhibe su local -más de seis de cada diez personas vetadas son mujeres- abre un interrogante sobre si se trata de una particularidad de ese establecimiento o de una tendencia que podría estar replicándose en otros puntos de la Costanera Sur.
Una golpiza que
terminó en terapia intensiva
El hecho que puso en primer plano la problemática de la violencia en los boliches ocurrió durante la madrugada del fin de semana pasado, cuando una joven fue interceptada por tres mujeres a la salida de un local bailable de la Costanera Sur. Según pudo reconstruirse a partir de testimonios recabados en el lugar, las agresoras la derribaron y continuaron golpeándola en el piso, pisándole la cabeza y arrojándole tierra en los ojos. Producto del estado de shock y de la pérdida de sus anteojos, destruidos durante el ataque, la víctima perdió el control de su motocicleta pocas cuadras después, cuando regresaba a su domicilio, y protagonizó un grave siniestro vial. Como consecuencia de ambos episodios, terminó internada en la unidad de terapia intensiva del hospital Escuela General San Martín. La Justicia investiga a las atacantes, quienes habrían agredido también a otra persona durante el mismo hecho.
El comunicado oficial
tras la brutal agresión
Ante la repercusión pública del ataque, el establecimiento donde ocurrieron los hechos (aunque fue afuera) difundió un comunicado oficial en el que repudió lo sucedido y remarcó que los episodios de violencia no representan los valores que la administración busca promover entre su público. En el texto, la gerencia informó que las agresoras ya fueron identificadas y que se les prohibió el ingreso de por vida al local. Asimismo, señalaron haber tomado contacto con las personas afectadas para ponerse a su disposición, y se comprometieron a reforzar los controles de admisión y a aplicar criterios más estrictos en las listas de ingreso, en línea con las declaraciones brindadas posteriormente por otros empresarios del rubro, como el propio Kordylas.

