El anuncio de la realización de un Mercado de Pulgas despertó grandes expectativas en la comunidad de la Capital. Coleccionistas y aficionados tienen la posibilidad de unirse a la propuesta que se llevará adelante por primera vez en el parque Mitre. Pero la iniciativa también generó nostalgias por otro espacio que una vez supo movilizar el corazón de la ciudad. Era el viejo Mercado Central Municipal, núcleo de la economía local que fue demolido hace 25 años, y se ubicaba en lo que hoy es la plaza Vera. Del imponente edificio solo se preservan viejas fotografías que los vecinos de más años guardan para recordar a la Corrientes de antaño.
Construido a finales del siglo XIX, el histórico edificio se ubicaba en la manzana rodeada por las calles Junín, Rioja, San Juan y la cortada Agustín González. El edificio fue pensado para nuclear la actividad comercial que hasta entonces era más bien ambulante o llevada adelante en plazas públicas como la 25 de Mayo.
Su aparición implicó un importante giro comercial y arquitectónico ya que no solo concentró gran parte de los emprendimientos, principalmente gastronómicos, que surgían en la ciudad, sino que también comenzó a proyectar el emplazamiento de otros espacios dedicados a la actividad del comercio en sus alrededores. Esto elevó el movimiento diario de la comunidad en esa zona y derivó, por ejemplo, en que años después se decidiera que la calle Junín se convirtiera en una peatonal en ese tramo.
MEMORIA
La fachada del viejo Mercado estaba sobre la calle San Juan, detrás de un pequeño boulevard que con el tiempo se convirtió en una parada de taxis.
En grupos de Facebook como Fotos Antiguas Corrientes Capital o Corrientes del Ayer, cada tanto, algún usuario recuerda el viejo edificio y la memoria de los demás miembros se dispara. La mayoría coincide en recordar los aromas característicos por la gran cantidad de locales gastronómicos que funcionaban en el lugar. Desde empanadas fritas, milanesas, sándwiches, pan y todo tipo de fiambres, hasta carnes y pescados, los comercios se concentraban allí transformándose en punto de paso ineludible para cualquiera que fuera a pasear por el microcentro.
En los comentarios también se cuenta que la actividad en el Mercado comenzaba muy temprano, antes del amanecer y finalizaba para las 22, con el domingo como día descanso para la mayoría de los vendedores.
Pero como pasa con todo, el Viejo Mercado también fue quedando de lado con la aparición de los grandes supermercados en los barrios de la ciudad y la diversificación de los locales en otros sectores de la Peatonal, sumado a un problema de higiene que se volvía muy evidente.
El nuevo siglo encontró al histórico edificio en decadencia estructural y con quejas sobre inseguridad en la zona durante las noches. El golpe final se dio en la época de la última Intervención en la provincia, cuando se decidió su demolición con la promesa de emplazar allí un shopping que sería de vanguardia. Tras el anuncio, los comerciantes que quedaban comenzaron a ser trasladados hasta el nuevo Mercado de calle Ex Vía y Lavalle. Finalmente, el 16 de febrero de 2001 los obreros comenzaron la demolición.
El shopping nunca se construyó y casi cuatro años después, en el espacio que una vez fue el gran Mercado, se inauguró la actual plaza Vera. El recuerdo de este motor comercial de la ciudad solo quedó en las fotografías y en la memoria de vecinos que tuvieron la suerte de pasar a comprar por allí.

