La mesa familiar en el Nordeste argentino (NEA) cuesta más cara que en el resto del país. Los datos del Índice de Precios al Consumidor de junio que publica el Indec muestran que los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 40,2 por ciento en la región en el último año, casi seis puntos por encima del promedio nacional de 34,4 por ciento. Es la brecha más amplia entre el NEA y el resto del país dentro de los rubros que mide el organismo, y se sostiene como patrón en los últimos meses.
La región que agrupa a Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa no solo paga más por la comida en términos relativos: también lo hace en la comparación mensual. En junio, los alimentos subieron 1,5 por ciento en el NEA, por encima del 1,3 por ciento del promedio nacional. Y en el acumulado del año, la división de alimentos y bebidas no alcohólicas registró en la región una suba de 21,4 por ciento desde diciembre, frente al 17,8 por ciento nacional.
RUBROS
CRÍTICOS
Dentro de la canasta alimentaria, las verduras y tubérculos fueron el rubro con mayor suba mensual en el NEA durante junio: 4,7 por ciento en un solo mes. Las carnes y derivados subieron 0,9 por ciento, más del doble que en el Gran Buenos Aires (GBA), donde el mismo rubro registró apenas 0,1 por ciento. Los aceites, grasas y manteca subieron 2,3 por ciento en la región.
En la comparación interanual, el cuadro es más contundente. Las carnes y derivados acumulan en el NEA una suba de 56,4 por ciento en el último año, frente al 45 por ciento del GBA y el promedio nacional. Las verduras y tubérculos subieron 55,7 por ciento en doce meses en la región. Los aceites, grasas y manteca acumulan un alza de 42 por ciento. Solo las frutas mostraron un comportamiento diferente: bajaron 3,5 por ciento en junio en el NEA, aunque en el acumulado anual todavía registran una suba de 43,6 por ciento.
En el rubro de bebidas no alcohólicas, la región también quedó por encima del promedio: una suba interanual de 26,1 por ciento frente al 27,7 por ciento del GBA, aunque con una variación mensual de 1,5 por ciento en junio que supera el 0,7 por ciento del promedio nacional.
CONTEXTO
La presión sobre los alimentos no es el único factor que distingue al NEA del resto del país. La inflación general acumulada en la región desde diciembre es de 19,9 por ciento, la más alta de todas las regiones que mide el Indec y casi tres puntos por encima del promedio nacional de 16,8 por ciento. En la comparación interanual, los precios en el NEA subieron 36,5 por ciento, frente al 33,5 por ciento del total del país.
El otro rubro que más empuja la inflación regional es vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que acumula en el NEA una suba interanual de 70,7 por ciento -la más alta del país en esa división- y subió 5 por ciento solo en junio. Ese componente, sumado a la presión sobre los alimentos, configura un escenario donde el presupuesto de los hogares del Nordeste enfrenta una doble exigencia: la mesa y los servicios básicos cuestan sistemáticamente más que en el resto del país.
Los datos del Indec no desagregan los precios por provincia dentro de cada región, por lo que los valores del NEA representan un promedio que incluye a Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa. Sin embargo, la tendencia sostenida de la región por encima del promedio nacional en prácticamente todos los rubros relevados sugiere que la presión inflacionaria sobre el bolsillo de los hogares del Nordeste no es un fenómeno puntual sino una característica que se reitera mes a mes.

