Los hermanos de Loan Peña declararon este miércoles ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes. La sexta audiencia, celebrada en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, expuso el calvario que atraviesa la familia tras la desaparición del niño y también episodios oscuros de los primeros días de búsqueda, incluyendo mensajes extorsivos y el hallazgo de rastros en el campo.

EL INQUIETANTE MENSAJE: «NEGOCIAR POR LOAN»
Cristian Ramón Peña, el primero de los hermanos en comparecer, aportó un dato que profundiza las sospechas sobre el entorno cercano. Relató que apenas un día después de la desaparición, el 13 de junio de 2024, recibió un mensaje de texto donde le proponían “negociar por Loan”.
Lo más llamativo de su testimonio fue el rol de la imputada Victoria Caillava, quien, según Cristian, lo acompañó en su camioneta a realizar la denuncia por dicho mensaje. El joven recordó que, en aquel trayecto, notó a Caillava «nerviosa y desesperada».
EL HALLAZGO DE LA HUELLA Y EL COLAPSO DE JOSÉ OMAR
Uno de los momentos más dramáticos se vivió con la declaración de José Omar Peña, quien debió ser asistido por médicos tras sufrir una descompensación en plena audiencia. Tras recuperarse, el joven reconstruyó el momento en que, durante los primeros rastrillajes, decidió apartarse del grupo y avanzar solo junto a un alambrado. Donde sobre bosta fresca de vaca, José Omar asegura haber visto la «pisada de un botincito».

Pese a que alertó de inmediato a las autoridades presentes, relató con frustración que inicialmente los agentes no creían que fuera hermano del niño y que solo le dijeron que «ellos se encargaban». Al regresar al lugar al día siguiente, el escenario había cambiado: encontró guantes, pañuelos y una cinta naranja, elementos que se incorporaron a la investigación.
EL DOLOR ATRAVIESA A LA FAMILIA
Por su parte, Alfredo Peña ofreció un testimonio que conmovió a los presentes al citar a su propio hijo de seis años, quien era amigo de Loan. Lo soñé a tu hermano. Está con alguien. Lo dejaron”, fue la frase del niño que Alfredo compartió entre lágrimas, obligándolo a interrumpir su declaración por una crisis de llanto.

Alfredo describió una realidad familiar devastadora: una madre, María Noguera, que debe ser medicada diariamente para soportar la ausencia y que, entre gritos, reclama respuestas de los imputados. El joven también defendió la contratación del perito José Mazzei por parte de la familia, asegurando que confían en su experiencia para encontrar la verdad.
BREVES COMPARECENCIAS
En contraste con la profundidad de los relatos anteriores, los testimonios de César Iván y Fernando Peña fueron escuetos. César declaró por menos de diez minutos en un estado de evidente nerviosismo, mientras que Fernando se limitó a reconstruir su llegada al campo la noche de la desaparición, sin aportar elementos novedosos para la instrucción.
La ronda de declaraciones familiares concluirá este jueves con el esperado testimonio de Catalina Peña, la abuela del menor y dueña de la casa donde se realizó aquel último almuerzo.
Fotos Luis Gurdiel

