n una jornada que marcó un hito para la diversificación productiva de la región, el Departamento General Paz se convirtió este viernes 27 en el epicentro de la ganadería no tradicional. La Primera Jornada de Producción Ganadera Bubalina, realizada en la localidad de Paso Florentín, cumplió con creces las expectativas de una convocatoria que buscaba -y logró- poner en común los últimos avances técnicos de una especie que ya no es una promesa, sino una realidad palpable en el mapa económico correntino.
EFICIENCIA
Y POTENCIA
El evento, organizado por el Consejo Profesional de Médicos Veterinarios de la Provincia, contó con el respaldo institucional del Gobierno de Corrientes. El ministro de Producción, Walter Chávez acompañó el desarrollo de las actividades, subrayando la importancia de estas instancias de capacitación para «afinar» la eficiencia en el campo y potenciar el agregado de valor en origen.
DE LA TEORÍA
A LA PRÁCTICA
El cronograma no se limitó a la exposición académica. Tras el abordaje de temas críticos como la biotecnología reproductiva y los estándares de calidad para la carne y la leche bubalina, los asistentes se trasladaron al terreno. Las salidas a campo, con paradas demostrativas, permitieron a productores y estudiantes observar de cerca el manejo productivo y el comportamiento de los animales en su hábitat natural.
«El intercambio entre el profesional que investiga y el productor que está día a día en el establecimiento es lo que permite que la actividad crezca de manera sólida», señalaron desde la organización. Para el sector, la clave reside en la eficiencia: producir más y mejor en áreas donde la ganadería bovina tradicional encuentra sus límites.
«Motor» del búfalo en el país
Corrientes ya se posiciona como la capital indiscutida del «oro negro» en el Mercosur.
El ministro Chávez sostuvo que lo ocurrido en Paso Florentín no fue un hecho aislado, sino la confirmación de una hegemonía productiva: Corrientes concentra casi el 50 por ciento del stock bubalino de la Argentina. Gracias a su excepcional adaptación a los ecosistemas de humedales y zonas anegadizas -donde el búfalo de agua transforma forraje de baja calidad en proteína de alto valor-, la Provincia se ha posicionado como el principal referente técnico y productivo no sólo del país, sino de toda la región.
Con una población que supera las 70.000 cabezas en territorio provincial, el sector bufalero correntino es hoy el mascarón de proa para la exportación de genética y carne hacia el resto del Cono Sur, consolidando una matriz ganadera que combina rusticidad extrema con una rentabilidad cada vez más competitiva frente al negocio tradicional.
Ruta internacional trazada
El interés de la India por la producción bubalina de la Provincia no es una expresión de deseos, sino un eje estratégico que cobró fuerza tras la gira comercial del ex gobernador, Gustavo Valdés en 2025. El exmandatario regresó de aquel periplo con una certeza: el gigante asiático es el principal consumidor y exportador de carne de búfalo a nivel global, y Corrientes es el socio natural para intercambiar genética y tecnología.
Ahora, con Juan Pablo Valdés imprimiéndole su empuje de gestión con un perfil expansivo, la apuesta es doble. Por un lado, la incorporación de maquinaria y know-how indio para el procesamiento de cueros y lácteos; por el otro, la posibilidad de que los frigoríficos correntinos -como el que está próximo a inaugurarse en Ituzaingó- se conviertan en proveedores de cortes específicos para un mercado de 1.400 millones de personas. Lo que se discutió en Paso Florentín fue la base técnica para que ese «sueño exportador» tenga sustento real en las pasturas de estos esteros.

