El Tribunal de Juicio de Mercedes, presidido por Jorge Alberto Troncoso e integrado por Juan Manuel Ignacio Muschietti y Ramón Alberto Ríos, dictó sentencia contra Ulises Gabriel Vallejos por la muerte de Néstor Fabián Arce.
Tras deliberar sobre los hechos ocurridos a fines de 2024, los magistrados declararon a Ulises Vallejos responsable de homicidio preterintencional, imponiéndole una pena de cuatro años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo.
El hecho ocurrió en la tarde del 18 de septiembre de 2024. Según quedó probado, Vallejos, un boxeador aficionado federado, se presentó en el domicilio de Arce con el objetivo de tomar «represalias» por una disputa económica que la madre del púgil mantenía con la víctima a través de WhatsApp.
Sin mediar demasiadas palabras, y de manera sorpresiva, Vallejos le asestó una trompada en el rostro a Arce. El impacto provocó que la víctima cayera de espaldas y golpeara su cabeza contra los baldosones de la vereda. Arce sufrió un traumatismo cráneo encefálico grave y, tras una agonía de 51 días, falleció el 8 de noviembre en el Hospital Escuela de Corrientes debido a una falla multiorgánica.
Mientras que la fiscalía y la querella buscaban una condena por «Homicidio Simple con dolo eventual», la defensa sostuvo que se trató de un «Homicidio Preterintencional». Los jueces argumentaron que Vallejos quiso lesionar (le partió el labio a Arce), pero que no hubo elementos para probar que buscara su muerte. Entre los factores que inclinaron la balanza, se mencionó que el agresor estaba acompañado por su pareja e hijos pequeños en la vía pública y que utilizó su mano menos hábil, lo que restaría peso a la teoría de una intención asesina.
Al momento de fijar la condena de 4 años y seis meses, el tribunal evaluó diversos agravantes y atenuantes, donde se consideró la «especial condición de boxeador» de Vallejos, cuya formación deportiva le otorga una superioridad física sobre un ciudadano común. También se valoró el daño causado a la familia de la víctima y la actitud posterior de Vallejos, quien intentó desviar la investigación inicial hacia una pista que involucraba a un ciudadano colombiano para ganar tiempo.
La ausencia de antecedentes penales previos y la falta de planificación o nocturnidad en el ataque ayudaron a que la pena no alcanzara el máximo de 6 años solicitado por el fiscal Adrián Casarrubia.
Finalmente, el Tribunal ordenó el traslado inmediato de Vallejos a una unidad del Servicio Penitenciario, revocando el arresto domiciliario que venía cumpliendo hasta el momento. Los fundamentos completos de la sentencia se darán a conocer en los próximos cinco días.

