Un hombre fue condenado a seis años de prisión de cumplimiento efectivo por abusar sexualmente de la nieta de su pareja, un delito que se cometió bajo la relación de convivencia preexistente, en Mocoretá. Se trató de un sujeto identificado con el apellido Sotelo, cuya sentencia fue obtenida por el fiscal de la localidad, Bruno Gabriel Monzón, a través de un juicio abreviado pleno.
El acuerdo judicial, que sanciona penalmente al abusador, contó con la conformidad del asesor de Menores e Incapaces de Monte Caseros, Daniel Federico Gutiérrez, y fue homologado por el juez de Garantías de esa misma ciudad, Eduardo Alegre.
Desde el Ministerio Público Fiscal informaron que el condenado fue declarado culpable de abuso sexual simple, agravado por la relación de convivencia preexistente. En ese sentido, se tuvo por probado que el imputado se valió de la circunstancia de convivir con la víctima para perpetrar los abusos cuando ambos se encontraban solos. Tras los hechos, Sotelo intentaba asegurar el silencio de la menor con regalos, entre los que se incluían dinero, útiles escolares y accesorios para el cabello.
Al homologar el acuerdo, alcanzado también con el defensor de Sotelo, el Juez refrendó la investigación de la Fiscalía. La sentencia sostiene que «la autoría que se atribuye a Sotelo se encuentra debidamente acreditada con la evidencia colectada en contra de aquél y que ha sido descripta por el acusador público durante la audiencia pertinente, basándose principalmente en el testimonio vertido por la menor en Cámara Gesell».
Además, el magistrado valoró que el testimonio de la niña fue complementado por una pericia psicológica realizada por el Cuerpo de Psicología Forense. Los resultados determinaron que «el relato de la menor no reúne características de haber sido inducido o influenciado por terceros». Asimismo, la psicóloga aseveró que «la menor presentó indicadores compatibles con vivencias de victimización sexual y tales como angustia, ansiedad, retraimiento, miedo y preocupación».
Entre otras evidencias, se encontraban informes médicos, inspecciones de la Policía, una nueva pericia psicológica y el informe de la Unidad de Atención y Asistencia a la Víctima.
LOS HECHOS
La investigación se centró en dos hechos de abuso cometidos por Sotelo. Uno de ellos tuvo lugar en la cocina de la casa y el otro en una de las habitaciones. Si bien no se precisaron los días exactos, el fallo judicial sitúa temporalmente los abusos «entre los meses de mayo y junio del corriente año».
Los hechos ocurrieron en un barrio de la periferia de Mocoretá. La denuncia que dio inicio al legajo de investigación fiscal fue presentada por la propia madre de la niña, quien aportó pruebas de peso en la sede policial.

