Mientras la Capital correntina concentra gran parte de la atención mediática, el Interior de la provincia no escapa a la psicosis por las amenazas de tiroteo en escuelas lo que obligó a los directivos a tomar decisiones drásticas. De las 13 instituciones que la Policía de Corrientes mantiene bajo investigación judicial, siete pertenecen a localidades del Interior, donde las situaciones derivaron en protocolos de ingreso rigurosos y cambios en la normativa de convivencia.
Goya: el fin de las mochilas y los celulares
En la segunda ciudad de la provincia, la situación alcanzó un punto crítico. La Escuela Técnica “Valentín Virasoro” sorprendió a la comunidad este lunes con una disposición terminante: se prohibió el ingreso de teléfonos celulares y mochilas tradicionales.
Los alumnos ahora deben asistir únicamente con sus útiles esenciales transportados en bolsos o folios transparentes, facilitando una inspección visual inmediata para mejorar la seguridad.
Esta medida busca mitigar el clima de sospecha que también afecta a la Escuela Normal “Mariano I. Loza”, donde la preocupación escaló tras la aparición de inscripciones en los baños y la circulación de fotos en redes sociales que mostrarían a supuestos estudiantes portando armas de fuego dentro del aula, imágenes que la justicia investiga si fueron creadas con inteligencia artificial para alimentar el pánico.
Santo Tomé: asistencia opcional ante la amenaza «Nadie se salva»
En la costa del Uruguay, el Colegio Mainumby de Santo Tomé, activó los protocolos de emergencia tras el hallazgo de un grafiti en el baño de varones con una sentencia escalofriante: “Este viernes 17 tiroteo, nadie se salva”.
Ante esto, la Rectoría radicó la denuncia penal e informó a las familias que, si bien las puertas permanecen abiertas, la asistencia es opcional, dejando en manos de los padres la decisión de enviar o no a sus hijos.
Este caso se suma al antecedente de la Escuela Técnica local, donde días antes se detectó un grupo de WhatsApp de alumnos que discutían la logística para un ataque masivo, caso que la fiscalía dio por cerrado como una «broma de mal gusto», aunque la comunidad permanece en alerta.
Identificación de autores en Curuzú Cuatiá y Caá Catí
La respuesta policial logró avances en otras localidades. En Curuzú Cuatiá, la Comisaría Primera intervino en tres instituciones. En el Colegio San Rafael (Salesiano), el autor de una pintada amenazante ya fue individualizado, mientras que en la Escuela Técnica N° 1 y el Colegio General Belgrano se realizan seguimientos digitales para dar con los responsables de mensajes intimidatorios.

Por su parte, en Caá Catí, la Policía implementó cacheos y revisión de mochilas este lunes y martes tras el hallazgo de leyendas en pupitres y paredes de un establecimiento. Según fuentes oficiales, ya habría un menor identificado perteneciente a la misma comunidad educativa como autor de las inscripciones.

Medidas de prevención en el Sur, San Roque y Saladas
En Esquina, aunque no se registraron amenazas directas, los directivos decidieron adelantarse y revisar pertenencias en los ingresos. Sin embargo, a pocos kilómetros, en Pueblo Libertador, la aparición de un mensaje que señalaba un tiroteo para este martes 22 activó el protocolo de seguridad de inmediato.
Por otra parte, el colega y docente Daniel Bruno de San Roque, consultado por este diario, informó que no se registraron amenazas en la localidad, no obstante ello, los directivos tomaron medidas preventivas, realizaron recomendaciones y revisaron las pertenencias de los alumnos al ingresar.
Una línea similar adoptó la Escuela Técnica de Saladas, que se sumó a la tendencia de prohibir mochilas, teléfonos y sugerir el uso de bolsos transparentes para el ingreso.
Desde el Ministerio de Seguridad y la Jefatura de Policía, como ya lo informó EL LIBERTADOR, fueron tajantes: estas conductas, inspiradas mayormente en retos de TikTok, son delitos que se investigan bajo los artículos 149 bis y 211 del Código Penal.
Asimismo, recordaron que los padres enfrentarán la responsabilidad civil por los daños causados, instando a las familias a un monitoreo urgente de la actividad digital de los menores para frenar esta ola de intimidaciones que hoy mantiene en vilo a las aulas del Interior.

