El sorpresivo cierre de las sucursales de Musimundo en la provincia de Corrientes dejó a unos 36 empleados sin su fuente laboral, tras una decisión empresarial comunicada de manera repentina este último fin de semana. La medida afectó a los cuatro locales comerciales situados en la capital correntina, ubicados en la calle Junín, la avenida Maipú, el shopping y la zona de Cazadores, sumado también a las sedes del interior provincial en Goya, Paso de los Libres y Curuzú Cuatiá.
Los trabajadores fueron notificados de la desvinculación de forma verbal durante la noche del sábado, sin que se hayan enviado previamente los telegramas de despido. Ante esta situación de incertidumbre legal, los empleados decidieron presentarse igualmente en sus puestos de trabajo durante la mañana del lunes, siguiendo las recomendaciones de sus abogados para evitar que la inasistencia pueda ser utilizada en su contra.
La crisis que desembocó en el cierre definitivo de estas sucursales obedece a la situación financiera de Carsa S.A., la empresa chaqueña operadora de la firma en la región, que en julio de 2026 abrió un concurso preventivo de acreedores. El grupo empresarial acumula un pasivo que supera los 63.500 millones de pesos, producto de la caída en el consumo y los altos costos operativos que enfrentan las sucursales.
Los indicios del desenlace se venían manifestando en los meses previos, ya que los locales registraban problemas de abastecimiento de mercadería y los empleados venían percibiendo sus salarios de manera fraccionada. A este complejo panorama en los locales físicos se le sumó que la página web oficial de Musimundo también quedó fuera de servicio, impidiendo cualquier tipo de operación o consulta digital por parte de los clientes y evidenciando aún más el estado de parálisis de la cadena. A pesar de que existieron versiones que indicaban una posible venta de la operación a la firma On City para salvar los puestos de trabajo, esto no impidió la baja masiva de persianas en Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones.
Entre los operarios despedidos existe una fuerte preocupación respecto a la forma en la que se concretará el pago de sus liquidaciones. Los empleados, que en algunos casos acumulaban hasta dos décadas de antigüedad dentro de la cadena de electrodomésticos, temen que la patronal decida avanzar con un esquema de pagos de las indemnizaciones en múltiples cuotas, de acuerdo al escenario de crisis financiera que argumenta la firma.

