Tras el encuentro entre el Gobernador y referentes del sector durante la inauguración del acceso a Zozzoli SA, en Santo Tomé, se acordó una cumbre técnica con la Dpec. La Provincia busca así alternativas locales mientras profundiza el reclamo histórico ante la Nación para modificar la matriz impositiva y el esquema mayorista impositivo de Cammesa.
05-POLITICA-1La profunda preocupación del entramado productivo de Santo Tomé por el brusco incremento en las liquidaciones del servicio eléctrico encontró una vía inmediata de canalización institucional. Frente al estado de alerta manifestado por propietarios de aserraderos locales, el gobernador Juan Pablo Valdés reaccionó con celeridad para abrir una instancia de trabajo conjunto, orientada a revisar el impacto del cuadro tarifario y resguardar la competitividad industrial en la cuenca maderera.
Tal lo informado por el portal web Digital Santo Tomé, el acercamiento se concretó en el marco de la agenda oficial que el Gobernador encabezó días atrás en Santo Tomé, con motivo de la inauguración del nuevo acceso vial a la planta de la firma Zozzoli SA.
En esa oportunidad, un grupo de industriales del sector pudo exponer al mandatario la compleja coyuntura que atraviesan, caracterizada por facturaciones que en el último período llegaron a duplicar los montos anteriores.
RESPUESTA
INMEDIATA
Lejos de esquivar el planteo, la administración provincial activó de forma automática un canal directo de atención a las demandas de los establecimientos instalados en el Municipio.
Como resultado del intercambio con el mandatario, este lunes 31 desembarcará en Santo Tomé el interventor de la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (Dpec), Pablo Cuenca, para presidir una reunión técnica con representantes de la actividad.
El objetivo de la convocatoria radica en analizar al detalle las particularidades de las liquidaciones de cada empresa, evaluar la aplicación de los cuadros vigentes y explorar mecanismos de contingencia que permitan aliviar la presión sobre los costos operativos, resguardando las fuentes de trabajo locales.
LA DISTORSIÓN
DEL CONSUMO
La alarma en la industria maderera se encendió con la llegada de los últimos periodos de facturación, cuyos importes pusieron en jaque los márgenes de rentabilidad. Según explicaron los propios empresarios, la mayor distorsión del sistema radica en una estructura que castiga el incremento de la producción, ya que, a mayor consumo de energía para procesar materia prima, la tarifa experimenta una suba exponencial que vuelve prohibitivo el escalonamiento industrial.
Esta dinámica genera una paradoja económica para los aserraderos, los cuales verían desincentivada la posibilidad de expandir sus turnos de trabajo o incorporar mayor tecnología ante el temor de que el insumo eléctrico neutralice cualquier ganancia operativa.
Una negociación de fondo ante Nación
El abordaje territorial del Ejecutivo correntino se complementa con las intensas gestiones de fondo que el propio gobernador Juan Pablo Valdés y el titular de la Dpec, Pablo Cuenca, mantienen abiertas con la administración central. La Provincia sostiene una firme postura negociadora para modificar la matriz impositiva y el diseño tarifario que impone la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima (Cammesa), señalada como la principal responsable de los incrementos que impactan en los usuarios finales.
Desde el Gabinete provincial recalcan que las tarifas locales sufren el arrastre directo del costo de generación y transporte fijado a nivel federal. Por esta razón, las autoridades correntinas continúan en la mesa de negociación nacional exigiendo un trato diferenciado para las provincias del Norte Grande y una revisión integral de los tributos y recargos nacionales que encarecen la factura, buscando así una solución estructural y definitiva para la industria regional.
La puja por un esquema federal equitativo
La problemática de las tarifas industriales en el Interior provincial está directamente ligada a la estructura de precios de compra de energía en bloque determinada por Cammesa a escala nacional.
En los últimos meses, los ajustes aplicados sobre el precio mayorista de la electricidad y la quita de subsidios federales se trasladaron de manera directa a los cuadros provinciales, golpeando con mayor severidad a las actividades electrointensivas como la transformación primaria de la madera.
Frente a esta coyuntura, la agenda que impulsan Valdés y Cuenca ante la Secretaría de Energía de la Nación no sólo persigue una morigeración de los valores de potencia contratada, sino también la reformulación de la carga impositiva nacional que pesa sobre la boleta.
La postura de la Provincia sostiene que el desarrollo productivo del Interior requiere un esquema tarifario que no penalice el mayor consumo industrial y que reconozca formalmente las asimetrías climáticas de la región.

