El Ministro de Obras y Servicios Públicos analizó el avance de trabajos clave como la cuenca del Pirayuí, los ductos de Santa Rosa y el plan de viviendas Oñondivé, en medio de alertas por un fenómeno climático que se extenderá hasta el próximo año.
03-POLITICA-8La gestión de la infraestructura pública en Corrientes enfrenta hoy un doble desafío: dar respuesta al déficit habitacional y, al mismo tiempo, blindar al territorio contra las consecuencias de la crisis climática. Con los primeros indicios del fenómeno El Niño ya haciéndose sentir en la región.
En este marco, el Ministro de Obras y Servicios Públicos de la Provincia, Jorge Meza, acelera el paso en las obras de desagüe y canalización. En una conversación a fondo con EL LIBERTADOR el funcionario detalló las prioridades de su cartera, el estado de los proyectos clave en la Capital y el Interior, y responde a la inquietud de los vecinos ante los pronósticos de lluvias extraordinarias.
A continuación, el desarrollo de la conversación.
El fenómeno El Niño ya comenzó a dar sus primeras señales en la región. ¿Cómo se está preparando la Provincia desde el Ministerio de Obras y Servicios Públicos?
-Estamos profundizando mucho las obras hídricas, trabajando codo a codo con los intendentes. Nuestra prioridad actual es terminar los trabajos que ya se iniciaron hace un tiempo y, en paralelo, estamos prontos a iniciar nuevos proyectos que ejecutaremos de forma conjunta con los municipios. En el Interior la demanda es fuerte, pero la respuesta es inmediata; hace poco el Gobernador visitó la zona de San Luis y Curuzú Cuatiá, e inmediatamente nos pusimos a trabajar en la limpieza y apertura de canales para facilitar el escurrimiento del arroyo Curuzú. También registramos muchísimas obras en Goya, Bella Vista e Itatí.
Una de las obras urbanas más esperadas y comentadas por los vecinos de la Capital es la de la cuenca del arroyo Pirayuí. ¿En qué estado se encuentra y cuándo se anunciará su conclusión?
-Estamos avanzando lo más rápido posible, siempre que el tiempo nos lo permita. Estamos muy felices porque esta gran obra está por concluir. Hay que tener en cuenta que el Pirayuí es una cuenca importantísima que acumula un gran caudal de agua de toda la ciudad. Estimamos que los plazos ya se miden en días, por lo que muy pronto vamos a estar anunciando la conclusión definitiva y los enormes beneficios que traerá para todos los ciudadanos de Corrientes.
El Pirayuí no es el único punto crítico de la ciudad. ¿Qué otras intervenciones urgentes tienen programadas para mejorar el escurrimiento en los barrios?
-Ya estamos listos para iniciar una obra en el barrio Santa Rosa, que consiste en una ampliación de los ductos para que el agua pueda escurrir más rápido. Asimismo, estamos trabajando en la posibilidad de habilitar y llamar a licitación para la obra en la zona de la calle Padre de Borgatti. Adicionalmente, estamos terminando el proyecto ejecutivo de otras dos obras de gran envergadura para poder llamar a licitación muy pronto.
Las lluvias recientes pusieron a prueba la infraestructura existente. ¿Qué balance hace de la respuesta de los desagües en el territorio provincial?
-El resultado es sumamente positivo. Tras las últimas precipitaciones, no hemos recibido reportes de inconvenientes, lo cual nos permite concluir que las obras ejecutadas están funcionando correctamente. Esperamos y rogamos que sigan respondiendo de esta manera durante todo el periodo del efecto de El Niño, el cual sabemos que se va a extender hasta el año que viene.
Posibilidad de desbordes
Los informes meteorológicos anticipan que este fenómeno climático podría ser más intenso de lo previsto. ¿Le preocupa que la infraestructura se vea desbordada?
-Lamentablemente los informes técnicos son cada vez más desalentadores y advierten sobre una mayor intensidad del fenómeno. Nosotros apelamos a que la situación se desarrolle de manera gradual y no con la gravedad que anuncian los pronósticos. De todas formas, esto requiere de una inversión millonaria por parte de la Provincia. Son grandes inversiones en materia de obras hídricas que muchas veces no se ven porque se ejecutan en las afueras de la ciudad; no están a la vista de la gente todos los días, pero su enorme valor se hace evidente e indispensable cuando comienzan a ocurrir estos fenómenos climáticos.
Más allá de la emergencia hídrica, la obra pública también debe atender la demanda social. ¿Cómo avanza la política habitacional y de desarrollo productivo?
-Seguimos adelante con paso firme. El programa de viviendas Oñondivé sigue plenamente vigente y el Gobernador continúa firmando convenios con los municipios. Es un esquema muy virtuoso: las intendencias aportan el terreno y la mano de obra, mientras que el Gobierno provincial provee la totalidad de los materiales y la dirección técnica. Esto representa una solución habitacional directa para muchísimos correntinos. Además, seguimos ejecutando los planes de vivienda de Invico que fueron delegados por el Gobierno nacional. En el plano productivo y de infraestructura estratégica, no nos detenemos; continuamos, por ejemplo, con las obras complementarias en el puerto de Ituzaingó.

