En las vísperas del receso invernal del Concejo Deliberante, el concejal Jorge Campos trazó un pormenorizado balance sobre la actividad legislativa del primer semestre, marcando una agenda que combina la regularización urbana con la preocupación por la infraestructura y la seguridad vial.
El edil subrayó que la gestión ha logrado avances significativos en materia de ordenamiento dominial y adelantó los desafíos que enfrentará el cuerpo deliberativo en la segunda mitad del año.
Uno de los puntos centrales destacados por Campos fue la aprobación y puesta en marcha de la moratoria para construcciones sin permiso.
Según el Concejal, esta medida está teniendo una «amplísima repercusión» debido a que permite a los propietarios regularizar obras que no contaban con final de obra, facilitando así la obtención de títulos de propiedad y la futura comercialización de los inmuebles.
«Estamos dando un gran gesto de la administración municipal, siendo lo más flexibles posible con una reducción del 90% en las multas», explicó Campos, enfatizando que esta iniciativa no solo beneficia a los titulares, sino que dinamiza la actividad económica de profesionales como arquitectos, ingenieros, escribanos y agrimensores vinculados al sector.
No obstante, el Concejal apeló a la «responsabilidad social» de los vecinos para revertir la informalidad en las construcciones, especialmente en zonas periféricas y barrios icónicos como las Mil Viviendas o el 17 de Agosto.
EMERGENCIA
De cara al segundo semestre, la prioridad estará puesta en la gestión de los recursos hídricos ante los pronósticos de el Niño.
El legislador adelantó que se está trabajando en una ordenanza específica para mejorar las condiciones de los edificios en construcción, buscando mitigar el impacto negativo del agua y evitar anegamientos en el entorno inmediato de las obras.
El edil reconoció que la ciudad padece una infraestructura colectiva diseñada hace décadas que hoy resulta insuficiente ante el cambio climático.
«Hoy las precipitaciones superan ampliamente los valores de hace 70 o 100 años», señaló, al tiempo que advirtió sobre el impacto del relleno de esteros y lagunas que funcionaban como reservorios naturales.

