La expectativa por conocer los nombres definitivos para el Mundial 2026 mantenía en vilo a todo el país, pero en Corrientes la atención estaba puesta en un nombre propio: José «El Flaco» López. Todo se supo este jueves 28, a través de un video lanzado por las redes sociales desde AFA. Sin embargo, el jugador correntino se enteró de una forma particular.
El delantero, oriundo de la localidad de San Lorenzo, acaba de sellar su pasaje a la gran cita del fútbol tras una temporada consagratoria en el Brasil. Y el destino quiso que la confirmación le llegara de la manera más inesperada y descontracturada posible.
Durante una charla con la prensa tras los compromisos con su club, un cronista interrumpió la rutina con la pregunta que paralizó al atacante: «¿En qué momento supiste de tu convocatoria para la selección de Argentina? ¿Vas a la Copa del Mundo?».
López, con la cautela y los pies sobre la tierra que lo caracterizan, replicó que la nómina oficial todavía no se había hecho pública. Fue allí cuando el periodista lanzó la bomba: «Salió la lista oficial. Salió. Está garantizado. Felicitaciones».

La reacción del correntino desnudó la espontaneidad de quien trabaja en silencio y no olvida sus raíces. «Ah, no vi. No vi todavía… Me estoy enterando ahora», confesó con una mezcla de incredulidad y felicidad absoluta que traspasó la pantalla. Pasado el impacto inicial, el ex Lanús no tardó en asimilar la magnitud del logro: «Ahora estoy muy feliz, feliz por el trabajo que vengo haciendo. Estoy cumpliendo un sueño de disputar una Copa con mi país. Es mucho, es mucha cosa».
En medio de la emoción, el atacante se tomó el tiempo para reconocer el rol clave que tuvo el fútbol brasileño en este salto de calidad que terminó por convencer al cuerpo técnico de la Selección. «Creo que el Palmeiras fue una pieza fundamental. Desde el primer momento creyeron en mí, en mi trabajo. E intento devolver partido a partido toda esa confianza que Abel [Ferreira] me dio», aseguró, poniendo en valor el respaldo del entrenador portugués que supo moldearlo para el roce internacional.
Con la humildad de los grandes y el bolso cargado de ilusiones litoraleñas, el «Flaco» cerró el diálogo admitiendo que necesitará almohada para procesar la noticia: «Ahora a descansar y mañana ya pensar un poquito en todo lo que vendrá». Para la provincia de Corrientes, la cuenta regresiva mundialista ya empezó, y tendrá a uno de sus hijos dilectos en la máxima vitrina del deporte global.

