La política del interior argentino vive días de alta intensidad. Aprovechando el ecosistema de diálogo que genera la asamblea de gobernadores del Norte Grande, el presidente del Comité Central de la UCR de Corrientes, Gustavo Valdés desembarcó en tierras tucumanas para dejar un mensaje claro: el radicalismo debe salir de los despachos y volver a liderar la agenda pública desde el territorio.
El encuentro, que reunió a una nutrida comitiva de dirigentes, militantes y referentes de diversas provincias, no fue una reunión más de camaradería. Fue una muestra de musculatura política en un contexto nacional que exige definiciones. Junto al legislador local José María Canelada, Valdés se posicionó como una de las voces federales con mayor peso propio dentro de la estructura del partido centenario.
VALORES HISTÓRICOS Y DESAFÍOS MODERNOS

Durante su alocución, Valdés no esquivó los temas sensibles. Con un discurso que buscó equilibrar la tradición con la urgencia del presente, subrayó que los pilares del partido -la defensa de la República y la educación pública como motor de movilidad social- son innegociables. Sin embargo, su énfasis estuvo puesto en la transparencia y la gestión.
«Es fundamental seguir fortaleciendo el trabajo entre correligionarios de todo el país. El radicalismo debe asumir un rol protagónico, no solo en las provincias sino a nivel nacional, aportando ideas y liderazgo para construir una Argentina con desarrollo», sentenció el mandatario correntino ante una audiencia que incluyó a dirigentes de Catamarca y del interior tucumano.
PLATAFORMA DE LIDERAZGO
El rol de Valdés en Tucumán trasciende lo partidario. Como figura central del bloque de gobernadores del Norte Grande, su presencia en esa provincia fortalece la idea de un bloque regional sólido que busca compensar el histórico centralismo porteño.

Para el correntino, el fortalecimiento de la UCR es el combustible necesario para que esa liga de gobernadores tenga una traducción política real en las urnas y en las políticas de Estado.
Valdés fue tajante al pedir una autocrítica implícita: reclamó una UCR moderna, dinámica y cercana a la gente. Según su visión, el éxito electoral y la representatividad social dependen de «dirigentes comprometidos que estén en la calle, que escuchen y dialoguen».
UNA COMITIVA DE PESO
El respaldo a Valdés no fue sólo simbólico. El líder correntino llegó escoltado por figuras clave de la estructura institucional de la Provincia, demostrando cohesión interna:
- Henry Fick, vicepresidente primero del Senado de Corrientes.
- Eduardo Tassano, actual presidente de la Cámara de Diputados de Corrientes y reconocido exintendente de la capital.
- El histórico senador provincial Noel Breard.
La cita en Tucumán dejó una sensación de rearmado. Con el Norte Grande como escenario y la renovación partidaria como bandera, Gustavo Valdés sigue tejiendo alianzas que exceden los límites de su provincia, consolidando un proyecto federal que busca devolverle al radicalismo su capacidad de representar las demandas de la sociedad moderna.

