Un procedimiento realizado días atrás en aguas correntinas sigue generando repercusiones mientras la Justicia avanza en la definición de los pasos legales a seguir. Durante un patrullaje nocturno, efectivos que realizaban controles fluviales demoraron una embarcación que se desplazaba desde unas islas de la zona en dirección a la localidad de Empedrado.
La canoa a motor era ocupada por un solo hombre, mayor de edad y oriundo de la provincia del Chaco, de acuerdo a lo informado por las autoridades intervinientes. Al realizar la requisa, los agentes constataron que transportaba dos ejemplares de dorado, mallones, chuzas, una carabina calibre .22 con una importante cantidad de proyectiles y un yacaré ya faenado.
Ante esta situación, se procedió al secuestro de todos los elementos y de la fauna hallada, debido a la presunta infracción a las normativas vigentes de caza, pesca y tenencia de armas. El caso fue puesto a disposición de la Fiscalía en turno, que inició las actuaciones correspondientes.
Mientras tanto, el hombre permanece supeditado a la causa, a la espera de que se definan las imputaciones y eventuales sanciones. El procedimiento volvió a poner el foco en los controles que se intensifican en ríos y zonas de islas, donde la caza y pesca furtiva representan una preocupación constante para las autoridades ambientales y de seguridad.


