Para mañana, está prevista una audiencia y el martes se conocería el veredicto. Se trata del juicio contra Osvaldo David Medina, acusado por el asesinato del hijo del exjefe de la Policía de Corrientes, Arnaldo Molina. Llegó al proceso imputado por los delitos homicidio agravado por el uso de arma de fuego, que terminó con la vida de la víctima, y homicidio en grado de tentativa agravado por el vínculo y en contexto de violencia de género y uso de arma de fuego, contra su expareja.
El juicio contra el funcionario policial Osvaldo David Medina ingresará mañana en una semana decisiva, con la reanudación de las audiencias y la posibilidad de que el Tribunal dé a conocer su veredicto entre el martes 2 y el miércoles 3 de diciembre. El proceso se desarrolla en el Tribunal de Juicio Nº 2, ubicado en inmediaciones de la calle Plácido Martínez 1.056, en la Capital correntina.
Con ese panorama, el Tribunal presidido por Rosa Elizabeth Ascona, acompañado por Héctor Ariel Gustavo Azcona y Román Facundo Esquivel, debe definir la sentencia por el crimen que conmocionó a la provincia y que tuvo como víctima a Alfredo Javier Armando Molina, hijo del exjefe de la Policía de Corrientes, Arnaldo Molina.
La acusación es sostenida por la fiscal, María Lucrecia Troia Quirch, de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas Nº 1, de la ciudad de Corrientes. Como querellantes intervienen los abogados Julio Alberto Leguizamón, Estefanía Itatí Ceballos y Augusto Antonio Devecchi; mientras que la defensa del imputado está a cargo de Hugo Pedro Sandoval y Diomedes Guillermo Rojas Busellato.
HECHO Y CONMOCIÓN
De acuerdo con la acusación fiscal, el 13 de abril de 2024, entre las 7 y las 8, Medina ingresó al domicilio de su expareja, Bárbara Romero, en San Cosme, donde ella se encontraba junto a Molina Sotelo. Una vez en el inmueble, habría utilizado su arma de fuego reglamentaria y efectuado disparos que impactaron en Molina, provocándole la muerte ese mismo día.
Romero, por su parte, sufrió múltiples lesiones viscerales y vasculares que pusieron en riesgo su vida, además de una lesión medular que derivó en paraplejía permanente. Luego del ataque, Medina se retiró del lugar y horas más tarde se presentó en una comisaría, de forma voluntaria.
DECLARACIONES
En la audiencia realizada en los días previos, más precisamente el miércoles, una testigo perteneciente a la fuerza provincial declaró que no sabía si Bárbara Romero mantenía una relación con Medina, aunque sí confirmó el vínculo con Alfredo Javier Armando Molina Sotelo, con quien «compartían salidas y cenas».
Seguidamente, declaró una amiga de la víctima, quien sostuvo que Romero se encontraba «muy mal» tras su separación del imputado y que la nueva relación -con Molina- le generaba ilusión.
Uno de los puntos culmines de esa jornada fue el cierre. Y es que el crudo testimonio de Bárbara Romero fue clave para el desarrollo del proceso. La víctima describió su vínculo con el atacante. «Tuvimos una relación de tres años. Los primeros dos años estuvimos bien y el último año teníamos muchas peleas, muchas tenían que ver con los celos que llegaron a las manos», señaló.
Además, relató que una vez concluida la relación, el imputado buscó retomar el contacto, incluso mientras ella cuidaba a su padre, que estuvo internado en el Hospital de Campaña. Sobre su vínculo con Molina, indicó que era «una muy linda relación» y que ambos estaban «conociéndose y tenían mucha ilusión». Afirmó asimismo que Medina sabía de esa relación y «no la aceptaba».
Finalmente, la joven de 29 años detalló lo ocurrido esa madrugada trágica del 13 de abril de 2024 y las secuelas que enfrenta desde entonces. «No siento del ombligo para abajo», aseveró.
Testimonios, alegatos de
cierre y el fallo
Las audiencias, previstas originalmente para seis sesiones y coordinadas por la Oficina Judicial de Capital, prevé que mañana, a las 8, brinden su testimonio aquellos testigos ofrecidos por la defensa del imputado.
Ya el martes, se espera que se desarrollen los alegatos de cierre de cada una de las partes. Además, existe la posibilidad de que ese mismo día se dé la lectura del veredicto. Finalmente, el tribunal reservó el 3 de diciembre como fecha para el veredicto, en caso de que se dé a conocer el día anterior.

