El fiscal Carlos Lezcano, titular de la Ufic de Santa Rosa, anunció que impugnará la sentencia por abuso sexual dictada contra Félix Orlando Solís, un hombre de 43 años que se desempeñaba como funcionario policial y también como docente.
El conflicto radica en la decisión del Tribunal Oral Penal N° 2 de eliminar la calificación de «sujeto activo encargado de la educación». Esta remoción se fundamentó en que Solís había dejado de ser profesor suplente de la víctima tan solo 15 días antes de perpetrar la agresión.
Inicialmente, Solís había llegado a la instancia de juicio imputado por abuso sexual con acceso carnal calificado por su condición de sujeto activo encargado de la educación. Esta calificación había sido previamente acordada por el Fiscal, el Asesor de Menores e Incapaces, y el propio defensor de Solís. Sin embargo, los jueces del Tribunal (Ariel Azcona, Rosa Ascona y Facundo Esquivel) decidieron apartarse de esa calificación. En su lugar, fundaron su decisorio en la figura de la «estafa moral».
El representante del Ministerio Público Fiscal, Lezcano, manifestó su íntima convicción de que la agresión sexual, perpetrada contra una adolescente de solo 16 años, no se hubiera consumado de no ser por la confianza que el ahora condenado logró generar con la víctima.
El Tribunal finalmente determinó la sentencia en 10 años de prisión. Este fallo se sitúa en un punto intermedio, ya que el fiscal Lezcano había solicitado una pena de 12 años, mientras que la Defensa del acusado pretendía una condena de seis años.
Ante la decisión de los jueces, que se apartaron de la calificación acordada, el fiscal Lezcano se encuentra trabajando en la preparación del recurso de casación para impugnar la sentencia.
DETALLES DEL HECHO
Los hechos ocurrieron el 2 de mayo en Loreto. Solís, de 43 años, invitó a la adolescente a «dar unas vueltas» en su camioneta durante una celebración de cumpleaños.
El condenado la condujo por la Ruta Nacional 118, tomando camino hacia San Miguel, hasta llegar a una zona rural cercana a una garita en el Paraje Arroyo Balmaceda. Una vez allí, Solís trabó las puertas del vehículo y atacó sexualmente a la menor, reclinando el asiento del acompañante y arrancándole sus ropas.

