Pam Bondi confirmó que el líder del régimen y su esposa fueron imputados en el Distrito Sur de Nueva York por cargos que incluyen conspiración narcoterrorista y tráfico de cocaína. El Departamento de Justicia sostiene que Maduro integró el «Cartel de los Soles», mientras autoridades como Marco Rubio y el senador Mike Lee afirmaron que enfrentará un juicio en Estados Unidos y que no se prevén nuevas acciones militares.
04-POLITICALa fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, difundió a través de su cuenta personal en la red social X el detalle de las acusaciones que pesan sobre el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, luego de que fuera capturado en el marco de una incursión militar estadounidense. El mensaje oficial precisó la naturaleza de los cargos y confirmó la jurisdicción judicial en la que se tramita la causa, marcando un nuevo hito en un proceso iniciado años atrás por el Departamento de Justicia.
En su publicación, Bondi informó que «Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, han sido imputados en el Distrito Sur de Nueva York», dejando constancia de que ambos se encuentran formalmente acusados ante tribunales federales estadounidenses. El señalamiento incluyó delitos vinculados al narcotráfico internacional y al uso de armamento pesado, en una enumeración que refleja la gravedad de las imputaciones formuladas.
La fiscal general detalló que «Nicolás Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos». Las acusaciones se enmarcan en investigaciones federales que sostienen la existencia de estructuras criminales transnacionales con capacidad operativa y logística para introducir estupefacientes en territorio estadounidense.
En el mismo mensaje, Bondi afirmó que los acusados «pronto enfrentarán la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses», subrayando el carácter judicial del proceso que se iniciará tras la captura. La declaración remarcó la decisión del Departamento de Justicia de avanzar con las instancias procesales correspondientes bajo el marco legal vigente.
Asimismo, la fiscal general expresó su reconocimiento a las autoridades políticas y militares involucradas en el operativo, al señalar: «En nombre de todo el Departamento de Justicia de EE. UU., quiero agradecer al presidente Trump por su valentía para exigir responsabilidades en nombre del pueblo estadounidense. Y un enorme agradecimiento a nuestras valientes fuerzas armadas que llevaron a cabo la increíble y exitosa misión de capturar a estos dos presuntos narcotraficantes internacionales».
ANTECEDENTES
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos formales contra Nicolás Maduro en marzo de 2020, en el marco de una investigación de alcance internacional que lo vincula con actividades ilícitas relacionadas con el tráfico de drogas. Desde entonces, la causa se mantuvo activa en tribunales federales, con imputaciones que fueron ratificadas y ampliadas con el paso del tiempo.
Entre las principales acusaciones figuran conspiración para el narcotráfico internacional, narcoterrorismo y conspiración para introducir cocaína en territorio estadounidense. Estas imputaciones se sustentan en investigaciones que describen una presunta coordinación entre actores estatales y organizaciones armadas con fines criminales, lo que agrava el alcance de los cargos formulados.
La acusación también incluye la asociación con organizaciones armadas, entre ellas las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, conocidas como las Farc, a las que se atribuye participación en actividades ilícitas vinculadas al narcotráfico. Según los fiscales, estas relaciones habrían facilitado rutas, protección y logística para el traslado de estupefacientes hacia mercados internacionales.
De acuerdo con los documentos judiciales, Maduro habría integrado la conducción del denominado «Cartel de los Soles», una presunta red conformada por altos funcionarios venezolanos involucrados en el tráfico de drogas. Esta estructura es señalada como un entramado que operó durante años con capacidad para coordinar envíos de grandes volúmenes de cocaína.
La causa es considerada una de las acciones judiciales más relevantes iniciadas por Estados Unidos contra un jefe de Estado en ejercicio. Su desarrollo y eventual resolución podrían generar impactos significativos en el plano judicial y sentar precedentes en materia de persecución penal internacional por delitos vinculados al narcotráfico y al terrorismo.
Acción penal
La captura de Nicolás Maduro se produjo en el contexto de una incursión militar estadounidense, confirmada por autoridades del gobierno de Estados Unidos. El operativo fue presentado como una acción puntual destinada a ejecutar una orden de arresto emitida por la justicia federal, en un escenario de alta complejidad política y de seguridad.
Tras el traslado de Maduro fuera de Venezuela, las autoridades estadounidenses comenzaron a delinear los pasos judiciales inmediatos. En las próximas horas, Washington deberá definir el cronograma de audiencias, el régimen de detención y las condiciones procesales bajo las cuales el acusado será presentado ante los tribunales competentes.
La evolución del caso es seguida de cerca por la comunidad internacional, que observa las posibles consecuencias políticas, institucionales y diplomáticas tanto en Venezuela como en el resto de América Latina. El proceso judicial se desarrolla en un contexto regional sensible, marcado por tensiones históricas entre gobiernos y por el impacto del narcotráfico en la seguridad hemisférica.
Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, indicó que el mandatario venezolano afrontará «un juicio por cargos penales en los Estados Unidos», luego de haber sido capturado y trasladado fuera de su país durante la madrugada del sábado. La declaración reafirmó la intención del gobierno estadounidense de avanzar exclusivamente por la vía judicial.

