La reciente sanción en la Cámara alta de la modificación a la Ley de Zonas Frías no fue un mero trámite legislativo, sino el resultado de una intensa negociación política a contrarreloj. Días atrás, los gobernadores del Norte Grande sellaron un acuerdo trascendental con el jefe de Gabinete, Santilli. La moneda de cambio fue clara y directa, garantizando el apoyo de las provincias a leyes clave para la gestión Milei a cambio de incorporar al Norte en un esquema de beneficios tarifarios por «zona de calor».
Con ese antecedente inmediato sobre la mesa, los representantes legislativos de la región salieron a marcar la cancha para asegurar que el Gobierno nacional cumpla su parte del trato y establezca las compensaciones necesarias frente a los exorbitantes costos eléctricos que demanda el verano.
INEQUIDAD FISCAL

Convertido en el vocero parlamentario de esta estrategia, el senador nacional por Corrientes y jefe del bloque de la UCR, Eduardo «Peteco» Vischi tomó la palabra con EL LIBERTADOR para visibilizar la urgencia de la Provincia y exigir la apertura del debate prometido.
El legislador sostuvo que “debemos replantear el esquema de subsidios a la energía, para que llegue a quienes verdaderamente lo necesitan y alcance al Norte, que padece calor extremo. En el caso de Corrientes, por ejemplo, dependemos de la energía eléctrica para hacerle frente al clima”.
El cuadro de situación adquiere tintes dramáticos al cruzar los datos climáticos con el esfuerzo económico de los sectores más postergados. Vischi fue tajante al describir la presión tributaria que soportan sus comprovincianos para sostener los beneficios patagónicos y advirtió sobre la injusticia del sistema al explicar que “los correntinos, incluidos aquellos que pertenecen a sectores vulnerables, aportan con sus impuestos a los subsidios de otras regiones, pero no hay reciprocidad con su situación”.
INTERLOCUTORES CLAVE
El posicionamiento del legislador correntino responde a una ingeniería política mayor. En los últimos meses, Vischi logró erigirse como uno de los interlocutores calificados que mejor viene desenvolviéndose con el Gobierno nacional. En la actualidad, conforma un frente de avanzada junto con el gobernador, Juan Pablo Valdés a la hora de negociar los apoyos de la Provincia en el Congreso a la gestión de Javier Milei.
Esta sintonía fina entre la defensa irrestricta de los intereses provinciales y la voluntad de aportar gobernabilidad fue justamente lo que gestó el acuerdo con Santilli. Corrientes se plantó así como un aliado racional, dispuesto a dotar al Ejecutivo nacional de las herramientas que necesita, pero exigiendo a cambio una mirada verdaderamente federal en el reparto de los recursos.
ASISTENCIA DIRECCIONADA Y SOSTENIBLE
La estrategia de los legisladores del Norte no busca desproteger a los usuarios patagónicos, sino equilibrar la balanza y racionalizar el gasto público. “Peteco” dejó en claro este punto al afirmar que “no estamos en contra de que quienes más lo necesitan, sean del Norte o Sur, padezcan la rigurosidad de las bajas o altas temperaturas, sean acompañados por el Estado, pero debe hacerse de manera direccionada para que sea viable y sostenible”. Con una mirada de integración, el Senador concluyó que “debemos tener una mirada empática y generosa con los argentinos más desfavorecidos, vivan donde vivan”.
Este equilibrio entre firmeza en el reclamo y voluntad de consenso fue refrendado en el recinto por la senadora correntina, Gabriela Valenzuela. Fue ella quien intervino durante el debate para argumentar el acompañamiento de la bancada provincial a la modificación de la ley, honrando el pacto sellado con la Jefatura de Gabinete y cimentando las bases para que la demanda de igualdad energética para el Norte argentino se convierta, finalmente, en una realidad.

