La Cámara de Senadores de la Nación convirtió en ley el proyecto de reforma del régimen de Zonas Frías por 38 votos a favor y 8 en contra. La iniciativa retrotrae la expansión del gas subsidiado aprobada en 2021 y limita este beneficio exclusivamente a la Patagonia, la Puna, Malargüe y sectores vulnerables. La reestructuración genera un ahorro fiscal para el Estado Nacional, del cual se destinaría un 50 por ciento a financiar tarifas diferenciadas de energía eléctrica en las provincias del Norte Grande.
El mecanismo de compensación tarifaria
A partir de las negociaciones encabezadas por el gobernador Juan Pablo Valdés y mandatarios del norte con el Ejecutivo nacional, los recursos liberados se volcarían directamente a las facturas de los usuarios mediante descuentos en el costo del kilowatt, evitando intermediaciones o subsidios a las distribuidoras. De este modo, la rebaja se aplicaría a través del incremento en los bloques de consumo de luz subsidiados durante el año.
Los nuevos topes de consumo eléctrico proyectados
El esquema comprometido por la Nación contempla una ampliación en los umbrales de consumo protegido:
- Tope base anual: La cobertura mínima subsidiada para zonas cálidas se duplicaría, pasando de 150 kWh a 300 kWh.
- Tope pico de verano (noviembre a abril): Durante el período estival, el límite de consumo subsidiado se elevaría de 300 kWh a 500 kWh, con la posibilidad de alcanzar los 550 kWh en las regiones que resulten categorizadas como muy cálidas.
Impacto en Corrientes y gestiones provinciales
De ejecutarse la medida, el beneficio abarcaría a más de 180.000 hogares correntinos, lo que equivaldría a cerca del 75 por ciento de los usuarios residenciales de la provincia. Los requisitos de acceso exigirían estar registrado en el sistema de subsidios y computar ingresos familiares por debajo de tres canastas básicas. En paralelo, la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC), liderada por Pablo Cuenca, gestiona ante la Nación la inclusión de la totalidad del territorio provincial dentro de la categoría de «zona muy cálida» para asegurar el nivel de subsidio más elevado.

