Durante la jornada de hoy, efectivos de la División de Investigación Criminal de la Policía de Corrientes, delegación Curuzú Cuatiá, concretaron dos allanamientos vinculados a una denuncia por amenazas al Colegio Secundario Barnidio Sorribes, ubicado en la intersección de la Avenida Laprida y Monte Caseros.
Los operativos, dirigidos por el Comisario Inspector Roberto Ayala, arrojaron resultados positivos y permitieron el secuestro de elementos de interés para la causa. Las diligencias judiciales se llevaron a cabo en dos propiedades situadas en el Barrio 40 Viviendas y en el Barrio de Suboficiales. En el procedimiento realizado en el primer domicilio, los efectivos lograron incautar cuatro proyectiles intactos calibre 9 milímetros y un dispositivo de telefonía celular, mientras que en la segunda vivienda registrada se procedió al secuestro de una réplica de arma de fuego, tipo pistola 9 milímetros, confeccionada en material plástico de color negro.

La pesquisa se inició formalmente a partir de la denuncia radicada por la rectora de la institución educativa. Según consta en el expediente, el proceso investigativo se centró en dos hechos concatenados que generaron temor y alteración en la sociedad: la exhibición de proyectiles reales a través de distintas redes sociales y el intento de ingreso al colegio con el arma de utilería por parte de un menor de edad.
Este último incidente logró ser neutralizado de manera preventiva gracias a un operativo conjunto entre efectivos policiales y autoridades del establecimiento. Mediante la solicitud de exhibición de las mochilas en el acceso al edificio, se logró advertir y frustrar el ingreso del menor con la réplica plástica.
Ambos allanamientos contaron con la supervisión presencial de la Dra. Belén Arrúa, fiscal titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (Ufic) de Curuzú Cuatiá, y con la colaboración del personal de la Comisaría Primera de la ciudad. Actualmente, la Justicia dispuso que la causa sea caratulada bajo la figura delictiva de “Intimidación Pública”, enmarcada en el Artículo 211 del Código Penal de la Nación.

